Cultura

Cultura en Sevilla

Cuando se realiza un análisis de la situación sobre cualquier sector en un territorio concreto se suele caer en aquellos aspectos más débiles o insuficientes, en lo que no hay, en lo que falta, en definitiva sólo en lo que se hace mal o no se hace. No quiero que este breve análisis, el de la situación de la cultura en Sevilla, sea el caso, pero tampoco quiero caer en un exceso de optimismo. Creo sinceramente que la situación actual de la cultura en nuestra provincia es buena, pero existen deficiencias, algunas estructurales, y sobre todo tenemos varios peligros justo en frente.

Lo positivo. La situación de la cultura en Sevilla es buena si atendemos a un criterio temporal. Estamos mejor que hace 10 o 15 años. La agenda cultural de la ciudad en particular y de la provincia en general es más amplia, tanto en número de actividades como en medios artísticos incluidos en ella. La presencia de iniciativas privadas y públicas ha crecido notablemente en los últimos años, dando una más que positiva variedad a la oferta cultural. A la amplia oferta de artes escénicas se han ido sumando y consolidando proyectos, como el Mes de Danza, Zemos, Territorios, el South Pop, Alamedeando, Circada, el Festival de Cine Europeo o el Encuentro del Cómic y la Ilustración.

Hoy día en Sevilla, especialmente en la capital, es muy fácil asistir a diferentes propuestas culturales, incluso solapadas. El público de la cultura tiene a su alcance una oferta amplia y de calidad. Es cierto que podría haber más propuestas, pero teniendo en cuenta de dónde venimos, si nos paramos unos segundos a echar la vista atrás, podremos ver sin dificultad que hemos avanzado notablemente y que los ciudadanos responden a estas iniciativas. Además, frente a una oferta casi exclusivamente pública hace algunos años, hemos pasado a un momento en el que las propuestas privadas copan un porcentaje más que significativo de la agenda cultural sevillana, dotando a ésta de una amplia variedad y riqueza en sus contenidos.

Lo negativo. La crisis, especialmente a través de los recortes en cultura, con cantidades insignificantes para atajar realmente cualquier déficit, pone en peligro un sector emergente como es el que nos ocupa. Festivales como Sevilla Foto ven peligrar su continuidad pese a la más que positiva respuesta del público y la necesidad de la ciudad de tener una propuesta en torno a la fotografía. La continuidad de multitud de gestores está amenazada a causa de estos recortes y algo igualmente negativo, se pone freno, por temor a la falta de financiación o a la desaparición de la ya existente, a las nuevas iniciativas. La suma de todos estos factores da como resultado el freno, en definitiva, del desarrollo cultural de una comunidad.

Estos aspectos negativos se agudizan debido a la excesiva dependencia de lo cultural respecto de lo público. La falta de una ley de mecenazgo y una tradición de dependecia de lo público ha conllevado que los gestores culturales, que los programadores y productores hayan centrado su financiación casi al cien por cien en las aportaciones de las instituciones públicas. Por tanto estos recortes presupuestarios en cultura son aún más graves.

A este respecto hay que recordar que la inversión de dinero público en cultura es precisamente eso, una inversión, exactamente igual que en cualquier otro sector, sea la agricultura, el turismo o la industria hotelera. No se trata de arrojar sin más dinero a un saco sin fondo; se trata de apoyar y desarrollar un sector que crea empleo y genera riqueza. La gestión eficiente de esa inversión va a generar un tejido industrial basado en la cultura, que sea autónomo y se convierta en un motor decisivo en la economía del territorio, un motor sostenible y que produce, además de riqueza económica, bienes culturales y sociales, en definitiva patrimonio.

Conclusiones. Desde la Asociación de Gestores Culturales de Andalucía (GECA) vemos, como no podía ser de otra manera, con preocupación la situación actual. Observamos cómo se pone en peligro un modelo de gestión cultural, tanto pública como privada, en el que se está trabajando desde hace años y que está empezando a dar buenos frutos; una programación de calidad y un movimiento económico que genera riqueza y empleo. Frente a esto planteamos una estrategia tanto a corto como a medio y largo plazo. Desde el sector somos conscientes de la necesidad de buscar fuentes alternativas de financiación que fortalezcan el músculo económico de la cultura, al mismo tiempo que buscamos nuevas vías de gestión que mejoren el aprovechamiento de los hoy escasos recursos monetarios. Aún así, seguimos defendiendo la apuesta pública por la cultura, creemos que lo público es el principal baluarte desde donde promoverla y difundirla, que invertir, nunca gastar sin más como piensan algunos, en este sector estratégico es básico en nuestra sociedad, no ya sólo por el valor de las propuestas y la defensa de nuestras creaciones y creadores, también porque la Cultura es un motor económico que, insisto, genera riqueza y empleo, con un peso cada vez mayor en el PIB del país.

Paco Cerrejón es el coordinador provincial de la Asociación de Gestores Culturales de Andalucía (GECA) y director del Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla.

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