La Fabi | Crítica

Una cantaora con proyección

La Fabi presentó su nuevo disco en Sevilla. La Fabi presentó su nuevo disco en Sevilla.

La Fabi presentó su nuevo disco en Sevilla. / Grupo Joly

Me gustó la seguiriya en la que La Fabi dijo cuatro letras que nos encogieron el corazón. Se trata de esos estilos cortos, abruptos, a ráfagas que requieren toda la entrega emocional. Todo eso que los creadores jerezanos imprimieron a este cante. Allí cesó el grito para dar paso a la queja, al llanto, o la rabia. También en la taranta de Jaén, con un emotivo recuerdo a Gabriel Moreno y esos endiablados melismas que patentó, de los que La Fabi salió airosa y con los que pocos artistas se han atrevido a enfrentarse después de que lo hiciera el maestro de Linares. Los temas a ritmo de cantiñas, tangos extremeños, alegrías, jaleos o bulerías apelan a lo que ya conocíamos de la cantaora. Apelan a la épica, a la contundencia sonora y emocional, a la zona más aguda de su voz. Al bajo, a las palmas frenéticas. Por eso en los cantes a guitarra sola cesó el turbión y pudimos apreciar los muchos matices que tiene la voz de esta cantaora que es una habitual del acompañamiento al baile, sobre todo en la compañía de Farruquito, pero que con Fruto y flores se da a conocer como una excelente solista, con una gran proyección. Ese salirse de su zona de confort, del camino seguro porque es efectivo y porque en él tiene reconocida la maestría, pero que ya está trillado, aportó lo mejor del concierto porque supone buscar nuevos registros artísticos en una cantaora de contrastada profesionalidad. Además, rendir tributo a los maestros en vida, como en el caso del linarense Gabriel Moreno, es un ejercicio poco habitual en nuestro entorno y que agradecemos enormemente. Paco Heredia, que ejerce labores de compositor y productor en el disco, arropó a la cantaora con oficio y seguridad

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