El Prado presenta un 'San Jerónimo' atribuido a Ribera y estrena luces led
La Fundación Iberdrola, nuevo benefactor del museo, renovará el sistema de iluminación de sus salas de exposición permanente
El Museo del Prado se ha enriquecido con la integración a su colección de San Jerónimo, obra excepcional del joven José de Ribera, que se exhibe desde ayer en el museo, que además ha anunciado la renovación de todo el sistema de iluminación de sus salas de exposición permanente. La obra, que se muestra por primera vez tras la restauración de la que ha sido objeto con el apoyo de la Fundación Iberdrola, fue presentada junto a El triunfo de San Hermenegildo de Herrera el Mozo, en la que también se ha llevado a cabo una destacada intervención.
Javier Portús, jefe de Pintura Española del museo, recordó que en el siglo XVIII este San Jerónimo se hallaba en las colecciones reales, con una antigua atribución a Ribera aunque posteriormente se consideró obra del pintor valenciano Esteban March. La obra se encontraba depositada en la Casa Colón de Las Palmas de Gran Canaria, donde fue contemplada por Fernando Rayón, quien comenzó unos estudios que continúo el profesor Gianni Papi sobre la atribución de la obra a Ribera. "Se trata, sin ninguna duda, de una obra del joven Ribera, que es el que más interesa últimamente. El Prado expone el mayor número de obras de Ribera a partir del año 30, de sus últimos 20 años, y hacían falta obras fechadas del año 10 al 30 de su carrera. Era una laguna que parecía insalvable", afirmó Portús.
La Fundación Iberdrola apoya desde 2010 al museo como protector de su programa de restauración. Ahora amplía esa colaboración y pasa a ser su benefactor, tras la firma de un convenio según el cual renovará el sistema de iluminación del Prado. Este acuerdo es "extraordinariamente importante" en opinión del presidente del Patronato del Prado, José Pedro Pérez Llorca, ya que gracias a él el museo "va a gozar de la mejor tecnología existente en el mercado". Manuel Marín, presidente de la Fundación Iberdrola, recordó que el Prado tiene desde hace años una iluminación basada en 2.800 focos halógenos, "que se van a sustituir por luminarias tipo led, lo que supondrá muchísimo menos gasto de potencia que el actual".
Según los datos facilitados por Marín, el gasto del museo es equivalente a 260 kilovatios de potencia, que se puede comparar con la utilizada en un bloque de 47 viviendas. Cuando finalice el proyecto, el equivalente será de 42 kilovatios, lo que sería apenas el de cuatro viviendas. Marín destacó la importancia de que "la innovación tecnológica se ponga al servicios del arte", así como el ahorro en la factura, que supondrá una reducción del 75%, además de que durante los primeros 15 años la nueva tecnología no tendrá coste de mantenimiento. Otras ventajas son la reducción de CO2 y la desaparición de los infrarrojos que produce la luz actual.
El cambio de iluminación era algo "obligado", en opinión del director del museo, Miguel Zugaza, ya que la iluminación actual "está obsoleta". Además, dijo, "se trata de una luz más sincera con una limpieza que permite ver mucho mejor lo que tiene el cuadro". Este "complejo proceso", que se llevará a cabo durante los próximos cuatro años, ha comenzado por la sala 56A, en la que se pueden contemplar con la nueva iluminación obras de El Bosco o de Bruegel el Viejo, y finalizará de manera simbólica en la sala de Las Meninas de Velázquez. Zugaza informó también de la firma con el cabildo de la Catedral de Toledo para la restauración de El expolio, una de las obras "más emblemáticas y capital de El Greco", con la que el Prado inicia su colaboración en la celebración del IV centenario del fallecimiento del artista.
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