Galardón

El Princesa de Girona premia a Rodríguez Villalobos

  • El director, que estrenó recientemente 'El dictador' y 'Orfeo y Eurídice', es distinguido por su visión de la ópera como "herramienta social"

Rafael Rodríguez Villalobos, con Montserrat Domínguez y Elena Medel. Rafael Rodríguez Villalobos, con Montserrat Domínguez y Elena Medel.

Rafael Rodríguez Villalobos, con Montserrat Domínguez y Elena Medel. / Juan Carlos Vázquez

El director de escena Rafael Rodríguez Villalobos fue reconocido este miércoles, en un acto en el nuevo auditorio Global Omnium del Acuario de Sevilla, con el Premio Fundación Princesa de Girona de las Artes y las Letras, un galardón que distingue la trayectoria de jóvenes de entre 16 y 35 años y que en otras ediciones ha recaído en profesionales como los músicos Andrés Salado y Leticia Moreno, la arquitecta Olga Felip y la poeta y editora Elena Medel.

El premio, que se entregará a finales de noviembre en un acto en Barcelona, respalda la trayectoria de un creador inquieto y audaz que ha triunfado en escenarios como la Ópera Estatal de Hungría o el Teatro Massimo de Palermo. El jurado, del que formaban parte entre otros Elena Medel, el productor teatral Jesús Cimarro o la periodista Montserrat Domínguez, destacó su "capacidad para crear universos de un profundo atractivo plástico y su visión de la ópera como una herramienta de construcción social".

Villalobos (Sevilla, 1987) pudo acudir al fallo del premio, con el que siente "recompensados muchísimos años de esfuerzo y de trabajo". El director de escena, que soñó con dedicarse a la ópera con apenas diez años, cuando asistió a una función de Turandot en el Maestranza, afirmó que las "vocaciones" son posibles cuando hay "oferta cerca".

El director prepara un espectáculo con el que se clausurará el Año Murillo

En los últimos meses ha podido estrenar en esos teatros que formaron parte de su educación sentimental: en noviembre presentó en el Maestranza un programa doble compuesto por El dictador y El emperador de la Atlántida, y en enero llevó al Villamarta de Jerez una visión de Orfeo y Eurídice inspirada en Haneke. Propuestas con las que deseaba transmitir ese entusiasmo con el que él vive la ópera, que concibe como una herramienta social pero también como una experiencia lúdica. "Procuro que la gente se divierta sin caer en una reflexión sesuda. Quiero que haya muchas lecturas pero que no se note", comentaba a este periódico cuando el Maestranza acogía El dictador.

Al mismo teatro regresará el 19 de marzo con un espectáculo que clausurará el Año Murillo. Villalobos ya participó en el programa dedicado al genio barroco con Gratia Plena, una obra que albergó el antiguo convento de Santa María de los Reyes y en la que, con una estimulante y desprejuiciada libertad, mezclaba en su dramaturgia las inspiraciones más diversas. Para el cierre del Año Murillo, este director que se plantea como "objetivo vital" convencer a jóvenes y adultos de que "tienen una idea equivocada de la ópera" y que es capaz de convertir el Dido y Eneas de Purcell en una denuncia del bullying promete incidir en el eclecticismo que le caracteriza.

Rafael Rodríguez Villalobos, el pasado noviembre en el Maestranza. Rafael Rodríguez Villalobos, el pasado noviembre en el Maestranza.

Rafael Rodríguez Villalobos, el pasado noviembre en el Maestranza. / Juan Carlos Muñoz

La soprano María Bayo, el guitarrista Jürgen Ruck, la performer De la Puríssima –alter ego de la cantante y actriz Julia de Castro–, la bailaora Leonor Leal o el cantaor Álvaro Romero son algunos de los invitados a esta fiesta con la que Rodríguez Villalobos quiere celebrar que en este Año Murillo "la ciudad ha cambiado en su forma de mirar las artes". Este año, además, el director debutará como libretista junto a Nuria Núñez Hierro en una ópera para jóvenes que se estrenará en Valencia y que versa sobre "las migraciones y los límites geográficos".

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