Tocar el cielo de Camarón

Juan Vergillos

07 de marzo 2014 - 05:00

Baile: José Galván, Rosa Belmonte, Gabriel Aragú, Yumi Yamada, Remi Normand, José Antonio Galván, Carolina Pastor, Rocío Martín, Jonathan Sánchez, Zakarías Mahfodi, Malena Alba, Jamín Centeno . Coreografía: José Galván, Gabriel Aragú, Rosa Belmonte. Arreglos y música original: Jesús Bola. Idea y dirección artística: Julia Robles. Lugar: Teatro Quintero. Fecha: del 6 al 8 de marzo. Aforo: Lleno.

Los mimbres son extraordinarios, pero no han sido desaprovechados. Empezando por la música que, naturalmente, se erige en protagonista de la obra. No sólo por la calidad de los originales, también por los brillantes arreglos de Jesús Bola. Los escuchamos, además, a un volumen casi insoportable. La obra prescinde de un recurso tan habitual y necesario en el flamenco como los músicos sobre la escena. La partitura ha sido grabada por artistas de la talla de Diego Carrasco o Tomás de Perrate. Pero ni músicos tan importantes como los citados pueden sustituir la emoción de la música en directo. El flamenco es el arte del tiempo presente. Son muchos los elementos que trata de integrar la propuesta y, sin embargo, los momentos brillantes de la noche llegan por la naturalidad: José Galván bailando el Romance del Amargo. La naturalidad de este maestro sevillano, sus desplantes deliciosos, su sentido del ritmo, su expresión extrañamente geométrica. La coreografía tiene momentos brillantes, como el número que cierra la obra, aunque no me queda claro lo que pretende trasmitir. La obra se inspira en Camarón, quizá en su vida, quizá en su arte, tal vez en las emociones que suscita su cante. Pero, como digo, todas estas intenciones, con notables lagunas de puesta en escena, no se articulan en una propuesta solvente.

Otro de los brillantes elementos de la noche fue el baile de una Rosa Belmonte estupenda en cada una de sus intervenciones y a la que me hubiese gustado ver más rato sobre el escenario.

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