Cultura

El arquitecto Santiago Fajardo presenta tres demandas contra la SGAE

  • Autor del proyecto Arteria Al-Andalus de Sevilla, denuncia a la entidad de gestión por intromisión en su derecho al honor, vulneración de propiedad intelectual e impago de honorarios

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El arquitecto Santiago Fajardo, quien dimitió el pasado día 17 como director de las obras para la construcción del Auditorio Arteria Al Andalus en Sevilla, ha demandado a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por intromisión en su derecho al honor, por vulneración de sus derechos de propiedad intelectual como autor del proyecto, y para reclamar el pago de las cantidades económicas que la entidad le adeuda.

Según ha explicado Fajardo este miércoles en un encuentro con periodistas, la demanda por intromisión en derecho al honor va directamente contra Teddy Bautista, como responsable de la Fundación Autor y el Proyecto Arteria, por acusarle de negligente al abandonar el proyecto.

El motivo que llevó a Fajardo a dimitir fueron las "dificultades" en el pago de las facturas que surgieron hace alrededor de un año. Aparte, ha denunciado una gran "opacidad" en todo lo relacionado con las cuentas, a las que en ningún momento se le dejó acceder, a pesar de ser, como arquitecto, el "responsable civil y penal" del resultado final de la obra. "He hecho reiterados intentos para hacerles ver que eso es ilegal, pues yo tengo obligación y derecho de conocer todos los datos", ha afirmado, para después asegurar que él siempre ha tratado de "buscar un acuerdo" e incluso avisó a la SGAE de las "consecuencias negativas". 

"Esa negociación fracasó y nos hicieron una propuesta inaceptable, por lo que no me quedó más remedio que dimitir, pues no quería firmar, como ellos pretendían, unas cuentas que no conocía ni podía controlar", ha señalado, al tiempo que ha hablado de "olímpico desprecio" de la SGAE por "las normas y reglamentos, pues la obra ha continuado, algo que no puede suceder en tanto no se nombre a un arquitecto sustituto".

"Comuniqué oficialmente mi dimisión el 12 de mayo, y el día 23 envié a un notario que levantó un acta afirmando que las obras proseguían sin arquitecto. Tres horas después aparece un arquitecto nombrado por la SGAE ese mismo día, Rafael García Dieguez, sin mi conocimiento ni mi consentimiento", ha explicado.

La aparición de este nuevo arquitecto es la que atenta contra sus derechos de propiedad intelectual, que "quedan flagrantemente vulnerados" al proporcionársele todos los planos y trabajos de la obra, pertenecientes a Fajardo. Por eso incluso le han enviado a García Dieguez "un burofax requiriéndole que no trabaje sobres esos planos que no son suyos".

Fajardo ha defendido, asimismo, que el incremento de los gastos del proyecto "se han producido en otros conceptos ajenos a la obra civil" dependiente de su trabajo, y ha apuntado que "la variación ha venido por la gestora nombrada por la SGAE, dirigida por Emilio Cabrera, máximo responsable de Arteria y primo de Teddy Bautista, de quien además depende la decisión de enseñarle los datos económicos. 

"Somos conscientes de que ha habido trasvases de datos económicos en algunos capítulos sobre los que no podemos aportar más información por esa opacidad", ha indicado. Ha añadido que "la imposibilidad de acceder a esa información" les llevó a retirarse de este proyecto, que iniciaron en el año 2000, por lo cual es un gran "disgusto", pues hay algo "inevitablemente personal".

Santiago Fajardo llevaba ya veinte años trabajando con SGAE desde que iniciaron su relación con el Palacio Longoria. "Pero la relación ha ido a mal por estrategias equivocadas de sus gestores. Las únicas cesiones han sido por mi parte, por ellos no ha habido oportunidad y nos vemos en los tribunales", ha lamentado. También ha calculado que el proyecto "va por el 85% y podría acabarse para final de este 2011".

El Auditorio Arteria está planeado como un gran centro de artes escénicas con una sala de 2.000 butacas, configurada para 3.500 espectadores y un programa diversificado en sus dotaciones, en la Isla de La Cartuja de Sevilla. 

Por su parte, la SGAE ha respondido en un comunicado a las tres demandas presentadas por Santiago Fajardo contra la entidad, asegurando que fue ésta la que dio por concluido el contrato ante "los sucesivos incumplimientos y negligencias en la gestión y dirección de las obras de construcción del auditorio", dice. Según se afirma en dicha nota, la Fundación Autor de la SGAE tomó esta decisión por la "reiterada y demostrada falta de previsión y el planteamiento de malas o irrealizables soluciones arquitectónicas, que han originado innumerables sobrecostes y retrasos en la ejecución de las obras". Fajardo defiende a este respecto que los incrementos de gastos producidos se han debido a la gestión de la SGAE, pero nunca a la parcela que afecta a su trabajo.

La SGAE lo acusa también de "retraso en la toma de decisiones y en la definición de las soluciones precisas", así como "la escasa presencia en las obras, la entrega de documentación parcial, insuficiente e incompleta, y la deficiente dirección de obra". En esta línea, anuncia que "formulará las acciones oportunas ante el órgano judicial correspondiente para reclamar a Santiago Fajardo los daños y perjuicios económicos ocasionados por su reiterada negligencia profesional".

La Fundación Autor entiende que la reacción del arquitecto, denunciando ante los medios de comunicación supuestas irregularidades por parte de esta entidad, "sólo sirven de cortina de humo para justificar sus reiterados incumplimientos, que han conducido a la resolución unilateral del contrato por parte de la Fundación Autor y a unos injustificados sobrecostes que eran inasumibles para la entidad".

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