Una instantánea del Bellas Artes en 1856

El programa 'La obra invitada' acoge en la pinacoteca una obra de Francisco de Paula Escribano

De izquierda a derecha, Antonio Álvarez, director del museo, Fernando Vega, de la Fundación Cajasol, y Bernardo Bueno, delegado de Cultura.
De izquierda a derecha, Antonio Álvarez, director del museo, Fernando Vega, de la Fundación Cajasol, y Bernardo Bueno, delegado de Cultura.
Blas Fernández / Sevilla

19 de diciembre 2008 - 05:00

"Es importante por lo que significa para la historia del museo. La visita del Conde de Ybarra se produjo en 1856 y el cuadro nos da datos sobre cómo estaban montadas las salas, revelando, entre otras cuestiones, ese horror vacui tan propio de la época: no se deja ningún espacio libre", explica Antonio Álvarez, director del Museo de Bellas Artes, sobre Visita del Conde de Ybarra al Museo de Bellas Artes de Sevilla, el lienzo obra de Francisco de Paula Escribano (1820- 1900) que, procedente de la colección Cajasol, ocupará al menos durante los tres próximos años el puesto de obra invitada en la pinacoteca hispalense. Y se subraya el al menos, pues Bernardo Bueno, delegado provincial de la Consejería de Cultura, avanza que ésta solicitará a la entidad financiera la cesión temporal del cuadro "por un mínimo de un año, aunque la intención es que se quede el mayor tiempo posible".

"Atenderemos la petición y confío en que salga adelante -dice Fernando Vega, director gerente de la Fundación Cajasol-. Éste es el lugar idóneo para que el cuadro sea conocido por los sevillanos".

Considerada la obra más notable de su autor, la Visita es un "cuadro tardorromántico -comenta Álvarez-, un retrato de familia muy habitual en esos días. Para nosotros es muy interesante, porque el museo no dispone de excesivo material de este tipo".

En cualquier caso, su mayor valor reside en el hecho de reflejar tanto la idealizada instantánea de una de las cinco salas con las que el Bellas Artes contaba entonces, y que el pintor se permite modificar levemente, como los hábitos de la alta sociedad del momento. "Es la época en que los museos están comenzando a organizarse, empezando a dejar de ser almacenes de obras de arte, aunque siguen siendo espacios para eruditos cerrados al público general", apunta Álvarez.

Sobre la reorganización del propio Bellas Artes y su anunciada ampliación, Bernardo Bueno no aporta novedades, aunque incide en que, por parte de la Consejería, los deberes están hechos. "El Ministerio nos pidió el plan y el plan está hecho. Ahora están trabajando seriamente en el tema y desde luego nuestra intención es que la intervención se lleve a cabo cuanto antes. La situación en el Arqueológico ya se ha despejado y espero que el próximo año ya tengamos noticias del Bellas Artes", dice.

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