Los padres del flamenco rock
En la muerte de Antonio Smash
Son muchos los que se postulan para esta paternidad: Ricardo Pachón, Manuel Molina … hasta el mismo Silvio, en una entrevista, se declaraba como el ideólogo del flamenco rock. De hecho, en el segundo disco de larga duración de Smash, con Silvio a la batería, ya incluían una colaboración, breve, con El Lebrijano, surgida, al parecer, de forma espontánea, en concreto en el tema Behind The Stars. Una improvisación. Aunque cuando ese mismo año se marchan a Cataluña a llevar a cabo una fusión del grupo con el cantaor y guitarrista Manuel Molina, Silvio ya está fuera de la formación. Antonio Smash dijo en más de una ocasión que, aunque el productor Ricardo Pachón les hizo escuchar, durante su estancia en Playa de Aro, el disco Rock encounter (1970) de Sabicas y Joe Beck, esta obra no ejerció influencia alguna en las grabaciones que hizo Smash con Manuel Molina. Y que la idea de El garrotín (1971), que fue el gran éxito de Smash, con sus característico wha wha, fue idea Alain Milhaud, el productor artístico de las grabaciones. El caso es que en Rock encounter hay un tema titulado, elocuentemente, Flamenco rock, que no es otra cosa que un tradicional garrotín … con su wha wha y todo. Es decir que el papá del invento no es otro que Joe Beck, que fue de quien partió la idea, ya que Sabicas participó en ella a regañadientes y por motivos puramente comerciales. Joe Beck era un guitarrista y productor de jazz fusión y rock que en este disco se hacía acompañar de Warren Bernhardt a los teclados, Tony Levin al bajo y Donald MacDonald a la batería, todos ellos reputados músicos de estudio.
Pero sigamos con Smash: la compañía de discos finalmente solo editó tres de los temas que grabó Smash con Manuel Molina, el citado Garrotín y los Tangos de Ketama además de Ni recuerdo, ni olvido. El resto de las grabaciones se quedó en el tintero hasta que finalmente, en 1978, aparecen dos temas más Alameda’s Blues y Tarantos. Eso sí, la experiencia flamenca de Smash, que finalmente supuso el fin del grupo como tal, aunque tuvo una breve resurrección unos años más tarde, sirvió para poner en contacto a Antonio Smash con Manuel Molina, ambos músicos del Tardón, pero que se conocieron en Cataluña por el empeño de Oriol Regás. De manera que Manuel Molina volvería a contar con Antonio Smash en el disco Pasaje del agua (1976) de Lole y Manuel, que este año cumple 50, con el batería tocando su instrumento en el Taranto del hombre y en Tu mirá, el best seller del disco, y también en Casta (1982), donde aporta percusiones y bajo eléctrico. Participa asimismo, como productor, estrenándose en estas labores, en el disco La calle del beso (1999) de Manuel Molina, el único disco de larga duración del tocaor y cantante sevillano. Una obra sutil, acaso el único disco flamenco de la historia que no incluye palmas, sustituidas por otras formas de percusión flamenca, en el que los temas se suceden, suavemente, sin solución de continuidad. Antonio Smash colaboró también en otro disco fundamental del flamenco-rock, Blues de la frontera (1987) de Pata Negra, tocando la batería en Lindo gatito y Lunático y el bajo y la percusión en Camarón.
También te puede interesar
Lo último