Presentación de 'El Rey' | Festival de Cine de Sevilla

"Ha sido como encarnar al Rey Lear"

  • Luis Bermejo, uno de los grandes actores de teatro españoles, asume el reto de interpretar a Juan Carlos I en la película 'El Rey', con la que Teatro del Barrio da el salto al celuloide

Luis Bermejo, en el centro, flanqueado por Alberto San Juan y Willy Toledo, en el SEFF. Luis Bermejo, en el centro, flanqueado por Alberto San Juan y Willy Toledo, en el SEFF.

Luis Bermejo, en el centro, flanqueado por Alberto San Juan y Willy Toledo, en el SEFF. / Fermín Cabanillas / Efe

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Luis Bermejo es uno de los grandes actores y directores teatrales españoles, fundador de la compañía El Zurdo y colaborador desde hace años del Teatro de la Abadía y Animalario. Para los cinéfilos, sin embargo, su rostro está asociado al del padre que intenta complacer el último deseo de su hija enferma en Magical Girl, la cinta de Carlos Vermut por la que fue nominado en 2015 al Goya como mejor actor protagonista.

El también intérprete de las taquilleras Kiki, el amor se hace y Campeones encarna ahora a Juan Carlos I en El Rey, la adaptación al cine de la obra homónima que Teatro del Barrio estrenó en 2016, que se ha presentado este sábado en el certamen sevillano. Alberto San Juan (que también dirige) y Willy Toledo son, como en la propuesta escénica original, los otros intérpretes.

–¿Qué siente el rey de la función cuando sus compañeros reciben más atención mediática por razones no siempre artísticas?

–Hay un modus operandi en estas acciones promocionales y siempre hay unos actores que sacuden más a los medios o que les gustan más, pero en esta película los tres somos protagonistas por igual. Alberto San Juan y Willy Toledo interpretan a un montón de papeles y yo únicamente al rey pero, desde que hicimos la obra de teatro, nunca me he sentido el rol principal. En todo caso asumo el carácter protagónico que conduce al espectador por la historia pero hay muchos fantasmas que interpretan ellos dos. Y estoy muy feliz de trabajar juntos porque somos amigos y nos conocemos desde que estudiamos en la escuela de Cristina Rota.

–¿Cómo trabajó este personaje, en qué modelos se apoyó?

–Vi muchas imágenes del rey. Al principio intentaba mimetizarme con él y buscar características suyas, como haría cualquier otro actor que intenta abordar a un personaje que es, además, tan característico por un lado y tan mediático por otro. Y he seguido en todo momento las indicaciones de Alberto San Juan porque el director es, finalmente, como una comadrona que hace nacer el niño, que te va guiando hasta que tu personaje emerge. Los dos queríamos, y yo aún sigo queriendo, entender al rey Juan Carlos. Alberto San Juan me posibilitaba todo el espacio para que lo hiciéramos con verdad, con implicación emocional, y yo entiendo que eso sólo se puede hacer desde lo que a ti te pasa con esas palabras que dice el rey o cualquier otro personaje. Eso supone una búsqueda constante e infinita pero es también nuestra forma de trabajar en Teatro del Barrio desde los inicios.

–Una de sus líneas de trabajo ha sido el clown, como en Sobre Horacios y Curacios, por la que Teatro de la Abadía ganó el Premio Max al mejor espectáculo en 2004. ¿Cuánto hay de bufonesco en su interpretación del rey?

–Durante un momento de mi carrera actoral he picoteado o me he inclinado por el trabajo de clown. Eso, de una manera inconsciente, supongo que sale y lo pongo a jugar a favor de este personaje y de cualquier otro. Porque mi creencia es que todos los personajes se tienen que hacer desde ese trabajo de clown que consiste en poner todo tu ridículo personal al servicio del personaje y todas las cartas que puedan servir para trasladarle humanidad, verdad y corazón. Tiene que haber siempre implicación personal.

–¿Qué le interesó más de la figura humana del rey Juan Carlos?

–Es un personaje muy atractivo porque hablamos de un chaval al que traen a España con 10 años y al que una serie de próceres de la dictadura le arman toda su vida, le escriben todo el relato de lo que va a ser su existencia. Eso es atractivo pero lo es aún más entrar a encarnar a ese niño que luego es adolescente, que mata de una manera fortuita al hermano, que se casa y tiene al final esa vida tan descompuesta al final de su reinado. Es muy interesante, me parece como el Rey Lear. Me he acercado al personaje siempre fantaseando y basándome en el texto de Alberto San Juan porque yo personalmente no le conozco. Tenía al rey en la cabeza pero no todo el rato, he abordado este personaje desde dentro de mí, como sólo puedo hacerlo.

–¿Qué diferencias principales encuentra entre trabajar a las órdenes de Carlos Vermut en Magical Girl y en esta adaptación codirigida por Alberto San Juan y Valentín Álvarez?

–Mi papel en Magical Girl es uno de los que ha quedado y eso supone una tremenda satisfacción. Como ocurre casi siempre en la vida las cosas van llegando, no las eliges. Pero es cierto que el cine me está aportando muchísimo a estas alturas de la carrera. Y he sido muy feliz en este rodaje porque lo he hecho con todo un equipo de amigos, es un proyecto de Teatro del Barrio que tendría que estar mucho más apoyado.

–Ni Alberto San Juan ni Willy Toledo han cobrado por este trabajo. ¿Tampoco usted? ¿Qué repercusión cree que tendrá en salas?

–Tampoco he cobrado, nadie ha cobrado aquí. Espero hacerlo algún día si hay gente que compra la película. Esta cinta recién nace al público ahora en Sevilla y no sabemos qué repercusión va a tener. Pero soy de los que creen que todos los proyectos donde el sostén es algo hecho con mucho amor y con mucho apoyo, desde ese sentimiento que roza con lo artesanal, tienen al final una vida larga.

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