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Últimas miradas al diseño surrealista

  • Caixafórum Sevilla despide este domingo 'Objetos de deseo', una de las mejores exposiciones del año

Platos de pared de la serie ‘Tema e Variazioni’ incluida en la muestra de Caixafórum Sevilla.

Platos de pared de la serie ‘Tema e Variazioni’ incluida en la muestra de Caixafórum Sevilla. / Antonio Pizarro

La vigencia del surrealismo en todos los ámbitos del diseño contemporáneo es el tema que explora la fascinante exposición Objetos de deseo. Surrealismo y diseño, 1924-2020, que puede verse hasta este domingo en Caixafórum Sevilla, donde ha permanecido en cartel desde finales de abril. La actitud subversiva, las imágenes fantásticas y el interés del surrealismo por la psique humana siguen siendo una inspiración para los creadores actuales, como prueban los videoclips de la cantante islandesa Bjork que cierran el recorrido expositivo de este proyecto, realizado gracias a la alianza de la Fundación La Caixa con el Vitra Design Museum y que presenta en Sevilla 286 obras de creadores como Salvador Dalí, Man Ray, Lee Miller, Joan Miró, Yves Tanguy, Giorgio de Chirico, Leonor Fini, y de arquitectos como Le Corbusier o Achille Castiglioni.

Se trata de un viaje de ida y vuelta entre obras de arte y objetos de diseño que pone de relieve los paralelismos y conexiones entre ellos. Arranca en 1924, cuando el surrealismo se presenta oficialmente con la publicación del Manifiesto del surrealismo de André Breton y se convierte rápidamente en un movimiento intelectual y político internacional cuyos miembros provenían de diferentes orígenes y disciplinas, entre ellas, la escritura, el cine y las bellas artes.

Los artistas surrealistas utilizaron el subconsciente, los sueños, las obsesiones, el azar y lo irracional para sus creaciones. El surrealismo demostró un especial interés por los objetos cotidianos y los alteró para hacerlos más fantasiosos, oníricos, irónicos, terroríficos o emocionales. Por eso esta muestra arroja luz sobre la influencia del surrealismo en el mobiliario, el interiorismo, la moda, el diseño gráfico, la fotografía y el cine, principalmente.

Una de las salas de la muestra. Una de las salas de la muestra.

Una de las salas de la muestra. / Antonio Pizarro

Dividida en cuatro ámbitos temáticos, es el primero de ellos, titulado Sueños de modernidad, el que explora el surrealismo desde los años veinte hasta la década de los cincuenta, un viaje del que participan las creaciones de André Breton, la inspiración que los ready-mades de Marcel Duchamp ofrecieron a artistas como Meret Oppenheim o Salvador Dalí, e incluso una silla de Antoni Gaudí creada para la Casa Calveet y varios trabajos del arquitecto Le Corbusier. Cuando muchos de los surrealistas se ven obligados a emigrar a los Estados Unidos a causa del nazismo y de la guerra, el estilo surrealista empieza a inspirar a diseñadores del otro lado del Atlántico como Ray Eames, Isamu Noguchi o Frederick Kiesler, que diseña la galería Art of this Century, de la mecenas Peggy Guggenheim.

En la sección Imagen y arquetipo se explora la manera en que los surrealistas analizan los arquetipos de los objetos cotidianos y minan la importancia del significado establecido de las cosas con la intención de instaurar el absurdo, la confusión y el azar. Incluye obras de René Magritte, Achille Castiglione, Roberto Matta o Man Ray.

Dividida en cuatro secciones, incluye obras de Dalí, Miró, Lee Miller o Le Corbusier

El papel crucial que el amor y la sexualidad tuvieron en el surrealismo se aborda en la tercera sección –Surrealismo y erotismo– donde el comisario ha ubicado un apartado dedicado a las mujeres, que emplearán elementos propios del erotismo femenino para criticar la opresión de la mujer y los estereotipos de género, como ocurre con las fotografías de Lee Miller, Dora Maar y los autorretratos andróginos de Claude Cahun.

La última parte de la exposición está dedicada a lo que el etnólogo Claude Lévi Strauss denominaba "pensamiento salvaje", es decir, el interés por lo arcaico, lo fortuito e irracional, un apasionante conjunto donde sobresale la pintura El león (1925), de Joan Miró, de la colección de arte de La Caixa.

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