Tanto carbón no fue por casualidad

06 de enero 2026 - 03:06

Cuando vi en el primer lance a pelota parada cómo Ángel Ortiz se emparejaba con Rudiger me tenté la ropa y me puse en lo peor. De la misma forma que un par de horas antes me alarmó lo mal que se pone el Sevilla en el campo. Al cabo, un 0-3 con el colista y un 5-1 en el día que el Madrid se ponía en cancha sin su goleador franquicia. Y es que todo en la vida tiene su causalidad para que nada sea por casualidad.

Mucho carbón llegó desde Oriente para el fútbol según Sevilla con dos derrotas ciertamente dolorosas, pero que tienen lecturas muy distintas. Yendo por sentido cronológico nos encontramos con un cuadro patético, el que está ofreciendo el grupo de Almeyda tras la goleada al Barça luego revalidada ante el Oviedo y con una imagen estupenda en el Bernabéu. Pero ante el colista y recién ascendido Levante no pudo ofrecer una cara menos agraciada. Sin colmillo en ataque y feble en defensa, las perspectivas son para echarse a temblar y encomendarse a todo el santoral.

Inmediatamente después, el invicto Betis como viajero llegó al Foro con la caja de regalos repleta. Parece mentira que no se arregle el problema que llega por los flancos, mayormente por babor, donde Ricardo Rodríguez muestra su transparencia cada vez que es urgido. Fue un Betis desconocido y que recibió una reprimenda quizá exagerada, pero nada casual según vemos con qué debilidad defiende. Mucho carbón, demasiado, pero todo tiene su porqué.

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