Grada 5
De una transición complicada
Imagino cómo estarán los ánimos en Bilbao ante la final de la Liga Europa en la que no estará el Athletic. Se juega esta noche en el fastuoso San Mamés la final del segundo torneo continental y en ella no estará el Athletic tras haberse llevado un curso entero acariciando la posibilidad de protagonizar esta final. La liebre a perseguir por los de Valverde durante todo este ejercicio era una final continental que, además, iba a jugarse en casa, pero...
La posibilidad de lograr un título continental tras aquella final fallida con la Juventus en 1977 le alegraba las pajarillas al aficionado y sólo pensar en cómo estaría esta tarde Licenciado Poza multiplicaba el nivel competitivo de un equipo que se ahogaría en la orilla. Fue contra el Manchester United, un equipo que retrotraía al hincha bilbaíno a aquellos albores de la Copa de Europa en que los ingleses tenían el equipazo que dolorosamente se frustró en el aeropuerto de Múnich.
Imagino lo que pudo ser y no será por el fracaso que supuso la semifinal y nada de lo que se desarrolle hoy en las calles del Bocho tendrá nada que ver con lo que sería con el Athletic en liza. Es ésta una de esas frustraciones que el fútbol te deja, por cierto que en más ocasiones de las deseables. Y eso que los leones están haciendo una temporada con más rugidos de los habituales, pero ese borrón del 1-7 con los Red devils supuso el sofocón más grande jamás vivido.
Por tanto y a falta de Athletic, San Mamés será rodeo neutral para un choque de Premier. United-Tottenham como triste realidad para el bilbaíno que tanto soñó con la presencia de su Athletic del alma en esta final. ¿Para cuándo una ocasión como ésta? Quizás nunca se repita una oportunidad así y un servidor, testigo de tantas batallas en San Mamés, se imagina la infinidad de bares en Licenciado Poza llenos y echará de menos la profusión de enseñas rojiblancas que no estarán.
También te puede interesar