Grada 5
De una transición complicada
Tiempo de cambio en algo tan importante en la ciudad como el mundo del toro. Casi un siglo después se va de lo muy conocido a lo que anda emergiendo con pujanza. De la Empresa Pagés a Lances de Futuro en un movimiento que ayer se ponía en escena para desvelar algo de lo mucho que José María Garzón tiene por delante. Ante una audiencia multitudinaria, el nuevo gestor de la Maestranza comenzó su andadura con buen pie.
Asumiendo la complicación de una tarea que tiene en el 5 de abril su meta, Garzón demostró empatía y hasta asomaron grandes dosis de sinceridad, pero sin poder desanudar el nudo georgiano de su misión, anunciar a Morante ese 5 de abril, Domingo de Resurrección. Es, sin duda, la gran prueba a solventar, pues estamos ante la tesitura de a ver qué sale por la chimenea de Adriano, si humo blanco para bien o negro para que todo se complique.
Con el orfebre cigarrero en el meollo de la comparecencia, Garzón desveló que habrá cámaras de televisión en la Maestranza y dio la grata noticia de que la Real Venta de Antequera volverá a ser escaparate donde exhibir los toros a lidiar. Optimizó el trato al aficionado y se mostró muy ilusionado con lo que soñó desde niño mediante el solo contacto con la corrida de ver a los toreros por calle Iris. Mostró Garzón un muy buen talante y bastante elegancia en la complicada hora de una transición que se antoja abrupta. Tiempo nuevo y que haya suerte... por el bien de Sevilla.
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