La tragedia de verdad
Qué fracaso de sociedad
Cuando llega este día se nos renueva la congoja. Estamos donde estábamos, nada ha cambiado desde aquel día de San Francisco de Sales en que unos padres vieron a su niña del alma por última vez. Han pasado diecisiete años y las cosas han cambiado muy poco, dolorosamente poquísimo, y esa niña rubia a la que sus padres nunca volvieron a ver sigue sin saberse dónde está. Pasaron los días, los meses y año tras año de desasosiego, los presuntos dejaron de ser presuntos, el autor sigue pudriéndose en la cárcel, pero continuamos preguntándonos que cómo puede ser que el sistema no haya tocado la tecla adecuada para que esos padres sepan dónde han de rezar por su hija. Era, como hoy, sábado, 24 de enero de 2009, cuando unos padres que siguen arañando la tierra en pos de su hija la vieron por última vez. Nada ha cambiado, estamos donde estábamos, justo en el mismo sitio. Qué fracaso de sociedad ésta que sufrimos.
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