Confíen en los arquitectos

Nunca hemos tenido mejores arquitectos y veremos los frutos en los espacios de la ciudad

Debemos confiar en los profesionales. Están bien formados y han realizado un gran esfuerzo en los años de juventud para conseguirlo. Esfuerzo que no es fácil sin amor por las tareas que van a ocupar sus vidas, sin vocación se decía antes. Y una vez titulados, competir en un mercado laboral en el que hay que especializarse y perfeccionarse.

En esta sociedad descreída de la ética profesional y acostumbrada a que se antepongan los intereses particulares a los generales, hemos vivido, en los ya largos meses de pandemia, la entrega de los profesionales de la medicina y la sanidad en general y de otras múltiples profesiones que han ayudado a que la vida de los individuos y las familias sigan adelante. Confiemos en los profesionales, es de lo mejor que tenemos. Hemos dedicado como sociedad muchos ideales y recursos para disponer de una enseñanza digna y accesible a todos, y que no se perdiera ningún talento ni capacidad por limitaciones de desigualdad social o económica.

Pues bien, desde estas líneas les propongo que también confíen en los profesionales de la arquitectura, hombres y mujeres que han dedicado al estudio muchos años a superar un exigente número de asignaturas y conocimientos. Ya sé que no soy objetivo, pero les aseguro que no he conocido ningún diletante que terminara sus estudios de arquitectura, porque nunca ha sido fácil terminarlos y abrirse camino y ahora menos. Confíen en los que edifican obra nueva y los que se dedican a la restauración y rehabilitación. Confíen en los que enseñan y en los analistas y críticos. En los que innovan y buscan una mejor vida en las ciudades. Y, sobre todo, confíen en los más jóvenes, que están demostrando su valía y alto nivel en múltiples concursos nacionales e internacionales, buscando la excelencia del encargo en abierta pugna con otros compañeros de medio mundo. Nunca hemos tenido mejores arquitectos. Estén ustedes seguros. Y a poco que como sociedad les encarguemos la ciudad de los próximos años, a título privado o como instituciones públicas, veremos los frutos de ello en la mejora del caserío en general y mejores edificios singulares, funcionales y bellos, en mejores restauraciones, y en mejores espacios de la ciudad para vivir en armonía. Por eso, bienvenidas las nuevas ideas para Sevilla de los nuevos arquitectos. Me alegra que el Colegio de Arquitectos de Sevilla preste apoyo a estas nuevas voces, con premios y exposiciones y presentaciones. Así ha sido y así debe ser.

Estos jóvenes arquitectos forman parte de los jóvenes sevillanos que están destacando en las nuevas empresas de innovación y tecnología, en el diseño en general, en la moda en particular, en el teatro, en el cine, en la pintura, en la música, en el comercio, en los nuevos bares restaurantes y hoteles. La ciudad bulle y son los jóvenes los que la hacen hervir. Prestemos atención y apoyemos como ciudad. Confiemos en los jóvenes que cambian la sociedad, confiemos en los nuevos arquitectos, confiemos en la arquitectura.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios