Visto y Oído

Francisco / Andrés / Gallardo

Monos

14 de abril 2015 - 01:00

ENTRE el reencuentro para nosotros y la carta de presentación para los demás El último mono no evoluciona de momento, sino que sigue el eslabón de su antecesor nocturno en Canal Sur, hábitat luminoso y juvenil, entre lo canalla y lo cultureta con deje andaluz evidente. Manu Sánchez se transfiguró en la elástica Sia, con malla apretada incluida, para llamar la atención nada más despedirse Ana Pastor y, presentando su implicado ADN de La Sexta, se llevó para su plató, el de La Sexta Noche, a Jordi Évole, más sextero no lo hay. El que fuera Follonero es un tipo humilde y algo tímido preguntas aparte, como se demostó

Para los que ya seguían La semana más larga este primer late a nivel nacional de Manu, oportunidad que se tenía ahí pendiente desde años atrás, fue un repaso a lecciones anteriores, como el árbol monárquico en la pizarra de este nazareno greñúo, con las apariciones de Javier Sierra y el frenillo de Valérie Tasso. Juan Luis Cano, con un tema navideño que a estas alturas olía a polvorón de coco revenido, es el que tiene todavía que repellar mejor su papel. El último mono, una producción andaluza de 16 Escalones que ha puesto así el pie en Madrid, tiene que fraguar algo más y, con la confianza de sus seguidores, atizar más por un guión puntiagudo, como ya tuvieron que hacer en programas como Zapeando, donde se reincorporó Manu, en una cadena que viene le bien a su estilo. El nuevo programa también es el vivero de El Mundo Today, que en su primera entrega se ha limitado a tirar de catálogo de su web. La pose de Juanra Bonet en plan noticiero de guasa, de lo más clásico en el humor televisivo, puede dar aún mucho de sí.

Los jóvenes, que se quejan con razón de que en toda la parrilla generalista hay pocos espacios orientados hacia ellos, cuentan de nuevo con el refugio de la poblada barba de Manu, que no debe bajar la guardia e intentar a partir de ahora sorpender a lo grande cada domingo a las tantas.

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