Cuchillo sin filo

Francisco Correal

Perfidia

21 de junio 2013 - 01:00

HOY se cumplen 25 años de la muerte de Paco Palacios El Pali. ¿Se puede considerar este óbito artístico como uno de los acontecimientos más importantes de treinta años de deporte andaluz?, periodo de tiempo y de contenidos que ocupa un libro que ayer se presentó en la Fundación Cruzcampo. La muerte de El Pali tiene una dimensión deportiva, porque a mí me cogió disfrutando de la Eurocopa de Alemania en un pueblo de la sierra de Huelva llamado Cortelazor, con Mercedes de Pablos y Gerardo Grau y sus mellizos Matilde y Tomás, que habían nacido el 8 de enero de ese mismo año de 1988. El año del Pali y de Marco van Basten.

En esa Eurocopa Camacho se despidió de la selección y a Gordillo lo despidieron. Aquel campeonato que Holanda le ganó a la Unión Soviética, el último episodio deportivo en el que un país a un lado del muro de Berlín le ganaba a un país que estaba al otro lado, fue una premonición del triunfo de España en Sudáfrica en 2010. Encuentro ahora una doble señal: la lectura en aquel entorno serrano de la novela de William Boyd Un buen hombre en África y el multitudinario concierto en el estadio de Wembley por la liberación de Nelson Mandela. Recuerdo en el pequeño televisor del bar El Nido la actuación de Sting.

Treinta años de deporte andaluz. 1982-2012. En realidad, el primer ganador, el que marca el frontispicio de marcas de esas tres décadas, fue Rafael Escuredo, que el 23 de mayo de 1982 ganó las elecciones autonómicas. El primer socialista que las ganaba desde la República. El libro de los treinta años de cuya presentación se encargó el amigo periodista Javier Bermejo, autor de uno de sus capítulos, tiene dos excelentes padrinos de tiempo. El deporte andaluz desde el año que ganó el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez (1982) hasta el año que lo ganó Mario Vargas Llosa (2012). El peruano tumbó al colombiano de un sonoro puñetazo en un hotel de México. Un fresco de la guerra (literaria) de los treinta años. Ayer se sumó al homenaje de los periodistas deportivos andaluces a Marina Alabau, el primer oro español de los Juegos Olímpicos de Londres. En un país que ahora se va a llenar de futbolistas españoles. El insólito caso de bilingüismo en la pérfida Albión, como llamó a Inglaterra un directivo futbolero español que estuvo en la División Azul para ponerle colofón épico al gol de Zarra en Maracaná en el Mundial de 1950. El Pali acababa de cumplir 22 años pero era duda para el domingo.

stats