Vía Augusta
Alberto Grimaldi
Sin responsables
Aún no ha terminado el mes de enero y aunque ha comenzado el año muy mal con el terrible accidente ferroviario en Adamuz (un recuerdo para las víctimas) se anticipan acontecimientos de todo tipo en el transcurso del año, con ambiciones como nunca hemos visto en dirigentes de grandes países, y un calendario poblado de probables elecciones y sucesos únicos, como el lanzamiento de la misión Artemisa de la NASA que llevará a cuatro astronautas a la Luna, un eclipse solar total que será visible en Groenlandia (que ojalá no sea augurio de males mayores) y será muy visible en España. Grandes citas deportivas y culturales por todo el mundo y en Sevilla sus grandes fiestas de primavera y el homenaje a Cayetana de Alba y la anunciada reaparición el Domingo de Resurrección de Morante de la Puebla.
Pero todo ello no puede hacer que pase desapercibido para toda nuestra ciudad que este 2026 debe ser el año del arquitecto Aníbal González, con ocasión de celebrar el 150 aniversario de su nacimiento en Sevilla el próximo 10 de junio. Ya una vez se fue ingrato con él, aunque sus conciudadanos supieron enterrarlo en multitud y no hemos dejado en estos años de alabar popularmente su figura y sus obras, hasta convertirlo en nombre propio en la ciudad. Bien, ha llegado el momento de demostrar pública y colectivamente qué significa Aníbal González para los sevillanos. Sus obras fueron aceptadas y valoradas por sus coetáneos y el transcurrir del tiempo y de las generaciones no ha mermado su prestigio, al contrario, se ha acrecentado.
El Ayuntamiento ya le dedicó una calle en el popular barrio del Cerro del Águila, modesta pero bonita y bien acompañada por las cercanas dedicadas a Manuel de Falla y Hernán Ruiz y otros artistas. Y en este momento tiene en marcha el Centro de Interpretación Aníbal González en el Pabellón Real, de su autoría, como epicentro de su obra y del regionalismo sevillano. Esperemos que llegue a tiempo la inauguración. Pero bien está. Nos consta que el Colegio de Arquitectos y la Fundación Fidas (que custodia su legado documental) preparan actividades a lo largo del año. Estoy seguro de que se sumarán otras instituciones como el Ateneo de Sevilla y la Real Academia de Bellas Artes, con varios académicos que son especialistas en su figura y en su obra. Y la Universidad con los estudios, investigaciones y publicaciones puestos al día que se merece. Y estaría muy bien que se unan los ayuntamientos de ciudades y municipios con obra significativa del arquitecto, como Lora, Villamanrique, Aracena, Jabugo, Ayamonte, Huelva capital, Jerez y Sanlúcar de Barrameda y particulares propietarios de edificios de su autoría. Y estaría aún mejor terminar el año constituyendo el patronato que resolviera de una vez la conservación, gestión y uso de la edificación y espacios que componen la Plaza de España. Hay tarea.
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