Es antisemitismo, estúpido

Que el Reina Sofía eligiera como título de unas jornadas pro palestinas el lema de Hamas es intolerable

21 de mayo 2024 - 01:00

Acampadas universitarias y manifestaciones que se deslizan –si no están programadas así desde el principio– de la solidaridad con Palestina y la condena de la respuesta de Israel tras el ataque terrorista de Hamas en territorio israelí el 7 de octubre (sobre el que nunca dicen nada, como si la desproporción de la respuesta hubiera borrado las 1.200 víctimas y los secuestrados) en las que se corea el lema de Hamas “desde el río hasta el mar” que exige la destrucción total y desaparición del Estado de Israel (¿y acusan a Israel de genocidio?). Los estudiantes estadounidenses judíos son segregados y atacados en las universidades americanas. Se exige la ruptura de relaciones con Israel e incluso la suspensión de todos los acuerdos entre universidades. Se quema una sinagoga en Ruán. Y el Museo Nacional Reina Sofía anuncia un ciclo de actividades pro palestinas titulándolo Desde el río hasta el mar: una institución pública hace suyo el lema terrorista y, en la medida que reclama que se arrase a Israel hasta borrarlo del mapa, genocida.

Tras las protestas de la embajada israelí, la Federación de Comunidades Judías en España y el Consejo Internacional de Museos (ICOM) –que se dirigió por escrito al Museo manifestando que estaban “consternados”–, se ha pasado a llamar a las jornadas Encuentros de pensamiento crítico. Solidaridad internacional con Palestina. Justificando la elección del lema terrorista de Hamas la dirección del Museo explicó que la frase era un lema “poético” utilizado desde los años 60 como “reivindicación de la libertad y la igualdad de derechos de los palestinos”, y no un “aliento a la guerra o a la violencia” ni “a la desaparición del Estado de Israel”. Una burla, visto lo que el lema exige. Cínicamente argumentó que “no estamos tomando posición en el conflicto de Oriente Medio”. Por lo visto para el director del Museo y su equipo de comunicación exigir que Palestina se extienda desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo no reivindica la desaparición del Estado de Israel. Es una vergüenza que siga en su puesto.

Como afirma la profesora Denot en El canario en la mina que el domingo les recomendaba, “cada vez que hay una escalada en el conflicto árabe-israelí, sinagogas, cementerios, instituciones y personas judías sufren violencia en todo el mundo”. El antiguo antisemitismo religioso y el moderno darwinista-racial tienen un nuevo rostro.