Diario de Sevilla En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Desde mi córner

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

¿Hasta dónde la burbuja futbolística?

Todos coinciden, unos con la boca chica y otros a gritos. La Liga debe terminar, aunque los que están todo lo mejor que pueden en la tabla no lo hagan con tanta contundencia. Cada uno cuenta la feria como le va es un viejo adagio castellano que cobra vigencia en este tiempo de desesperación y arresto. La Liga debe terminar sea cuando sea dicen los que no cumplirían sus objetivos, mientras que se agarran otros a que la salud es lo primero.

Y que la salud es lo primero nadie debe cuestionarlo y que hablar de fútbol en este estado de cosas es una frivolidad, cuando menos una frivolidad por no utilizar calificativos más gruesos. Pero esta Liga que arrancó hace más de siete meses y que recorrió tres cuartas partes de su camino no puede quedarse como está. Sería tal forma de desvirtuar la realidad que supondría tal agresión al fútbol que le quitaría credibilidad y le acarrearía incalculables consecuencias.

Mientras tanto, la vida, o lo que sea esto, discurre mal que bien y el fútbol continúa a la espera de que se encienda la luz verde. Confinado y sin saber cuándo será el punto final, el fútbol mira con miedo al futuro. Por supuesto que con miedo lo miramos todos, cómo no vamos a mirarlo con miedo, pero el fútbol tendrá también que reconsiderar las cosas para una vida distinta. Cuanto más se alargue este estado de cosas, más cruda será la realidad de un fútbol que ya tiene aspecto de frágil burbuja.

Burbujas han estallado muchas, con la inmobiliaria liderando la tabla que la engloba, pero la del fútbol puede ser de aúpa. El expansionismo del universo fútbol puede pegarse un batacazo de aúpa sin que se sepa qué será antes, si el huevo de la tele o la gallina de esos clubes que creyeron que el bienestar sería para siempre. Son elucubraciones al calor de un arresto domiciliario al que no hay cristiano que le vea el fin. Conque, Padre nuestro, que estás los cielos...

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios