Diario de Sevilla En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Desde mi córner

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

El colmo de la trifulca, sabotaje a un sentimiento

La pelea discurría con normalidad hasta eso de poner palos en las ruedas de la selección

Sigamos para bingo. Hasta el gorro de los continuos desencuentros entre las dos cúpulas que debieran o debiesen gobernar nuestro fútbol, lo último ya es la deslealtad de LaLiga de Tebas con la Española de Rubiales al retirarle la colaboración informativa que ayuda al seleccionador nacional. No sé cómo va a acabar este pestilente contencioso, pero lo de poner palos en las ruedas del equipo nacional ya colma este vaso de sordidez.

Ya sé que LaLiga tiene razón para sentirse agredida por la Federación, pero es de una bajeza supina esa especie de venganza que supone retirarle al seleccionador los soportes informáticos para el mejor conocimiento de los futbolistas. La selección nacional, que posiblemente sea lo único que hoy cohesiona el sentimiento español, debería ser sagrada y cualquier atentado a ella por comisión u omisión debería hacer que se le cayera la cara de vergüenza al perpetrador.

Por ahí pierde Tebas mucho del cúmulo de razones que le asisten en esta vergonzosa pelea de corral, de patio de vecindonas que esgrimen el agravio comparativo como arma arrojadiza en el intercambio de epítetos. Se queja amargamente Robert Moreno, el seleccionador nacional, de que le hayan privado de un soporte informático que le permite estar al tanto del día a día de cuanto futbolista puede estar a sus órdenes y duele que un españolista a ultranza como Tebas sea el autor.

Se le llena la boca al presidente de la patronal con la palabra España y mal ejemplo está dando con esta especie de venganza del chinito. Todo lo que ha venido ocurriendo desde la inadmisible injerencia de la Federación en materia de horarios ha sido un caso de agua de borrajas hasta llegar a esto de ahora. No sé cuál será la próxima faena ni de quién procederá, pero nunca hubiéramos pensado en que una trastada como ésta a la selección pudiera ocurrir. Sigamos para bingo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios