La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
UN lector supongo que circunstancial escribe en los comentarios de nuestra edición digital, a propósito de mi artículo sobre el chuleo al que Iglesias ha sometido al humillado Sánchez, que se imagina que he criticado con la misma contundencia a Martínez-Pujalte, Fabra, Aguirre, Jiménez Losantos, Alfonso Guerra, Bono, Cayetano Martínez de Irujo, Díaz Ferrán, Juan Rosell, Rodrigo Rato "y un largo etcétera". Y que, lo haya hecho o no, "debería o al menos, esperar a que gobiernen estos chulos para tirarse a su cuello". Supongo que es un lector circunstancial porque sobre los escándalos del PP y el PSOE creo haber escrito lo suficiente (sobre los personajes no políticos que menciona ni he escrito ni lo haré). Otra cosa es que para ser considerado progresista fuera antes obligado escribir únicamente sobre los escándalos del PP y ahora, en la era populista, sea obligado hacerlo solo sobre los del PP y el PSOE sin rozar a los podemitas.
Lo de Iglesias chuleando al noqueado Sánchez y al "ojiplático" PSOE es una cuestión distinta a los escándalos que tan caro han pagado el PP (con la pérdida de 3.800.000 votos) y el PSOE (obteniendo, pese a ser oposición y al desgaste del PP, los peores resultados de sus historia). El problema es que si ellos lo han pagado en votos y en poder, si Rajoy no puede formar gobierno y Sánchez tiene que tragarse las humillaciones de Iglesias, los ciudadanos lo podemos acabar pagando mucho más caro en el caso de que seamos gobernados por una colación entre socialdemócratas debilitados, antisistemas crecidos, comunistas comparsas e independentistas envalentonados, presidida por un títere ("que sea presidente es una sonrisa del destino que me tendrá que agradecer").
El mayor daño que hacen los corruptos a una nación no es el dinero que roban ni la corrupción que introducen en las entrañas del Estado, sino que dejan a una ciudadanía políticamente desmoralizada y cabreada al pie de los caballos de los demagogos oportunistas que aprovechan la situación. En todos los casos este remedio empeora la situación anterior. Las democracias fuertes se rehacen (casos Berlusconi o Le Pen). Pero las débiles caen en dictaduras más o menos disimuladas y, sin excepción, ven como sus condiciones de vida empeoran y sus libertades se restringen (caso de los Chávez y Maduro que Podemos tanto admira). Los "salvadores" demagogos son la peor herencia de los corruptos.
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