La aldaba

Carlos Navarro Antolín

cnavarro@diariodesevilla.es

El riesgo de Susana

Una sentencia dura será utilizada por el sanchismo para la laminación de la 'lideresa' andaluza

Hoy puede ser un buen día para los grandes titulares y para el consumo interno de los políticos. El gran público tiene amortizada la corrupción. La gente asume que se robe, como los grandes almacenes tienen previsto cada día un porcentaje de pérdidas por hurtos. Hoy sale la sentencia de los ERE. El poder judicial se pronunciará por fin sobre si hubo trama o no. Se juzgan diez años de gestión en la Junta de Andalucía en una coyuntura en la que el Gobierno de España sigue en funciones. Una afirmación en el texto de una sentencia motivó la moción de censura que echó a Rajoy de la Moncloa. El consumo interno es importante por eso, porque hoy se escrutarán todas las aseveraciones, no digamos ya las posibles condenas, para tumbar definitivamente al rival político. Una sentencia de extrema dureza daría pie al sanchismo para laminar a Susana Díaz, y al PP para atacar directamente a la marca PSOE en todos los rincones de España. La sentencia del que puede ser el mayor caso de corrupción en España no ha influido en las elecciones, pero sí marcará durante mucho tiempo el debate político y el acuerdo de investidura que pasa por un Pacto Lacasitos de la de colores políticos que se tienen que combinar para que el tío que recuerda al del anuncio de Floid siga en la Moncloa. Chaves y Griñán son dos grandes iconos del socialismo español en general y del andaluz en particular. Ellos representan un pasado de esplendor político para unas siglas, de mayorías absolutas y, para muchos, de prosperidad. Están ya inhabilitados con independencia de lo que dicte la sentencia, pues llevan sobre sus hombros la pena de banquillo, la de telediario y la de un proceso judicial dilatado en el tiempo. Chaves, además, ha soportado recientemente la sentencia del Supremo que confirma que hubo trato de favor del Gobierno de Susana Díaz a la empresa minera donde trabaja como directiva su hija Paula. Por mucho que la sentencia de hoy sea benévola con dos históricos del socialismo español, ambos se han visto obligados a salir por la puerta de atrás de la actividad pública. Griñán está apartado de los focos, mientras que Chaves se deja ver lo mismo en compañía de su esposa en la cola de renovación del DNI que en la primera fila de la presentación de un libro sobre la caída del PSOE en Andalucía. El caso de los ERE les perseguirá para siempre, como a Susana Díaz su condición de primera presidenta socialista de la Junta en perder el Palacio de San Telmo, entre otros motivos por falta de gestión y por obsesionarse en la persecución de los rivales internos. La sentencia judicial de hoy llega mucho más tarde que la ya dictada por el pueblo. Chaves y Griñán ya sufren un fuerte castigo desde hace años y la rehabilitación en la práctica sería compleja. Políticamente es Susana la que más tiene que perder. Ella aspira a sobrevivir.

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