Provincia

El Castillo de las Guardas, en "emergencia" por la escasez de agua

  • Las pedanías de Valdeflores y El Peralejo se quedan sin suministro desde hace días

  • La Diputación estudia obras de emergencia y la inclusión del municipio en el Consorcio del Huesna

El alcalde de El Castillo de las Guardas, Gonzalo Domínguez, en una imagen de arhivo.

El alcalde de El Castillo de las Guardas, Gonzalo Domínguez, en una imagen de arhivo. / Juan Carlos Vázquez

Sigue aumentando la lista de municipios de Sevilla en los que la insuficiencia de infraestructuras de suministro de agua, la bajada de los acuíferos y el aumento de la demanda está ocasionando problemas de suministro.

Ha ocurrido en Burguillos o Castilblanco y en varios pueblos de la Sierra Sur. Y ha declarado la "emergencia por la escasez de agua" el Ayuntamiento de El Castillo de las Guardas, que gestiona directamente este servicio público para el núcleo principal y 10 aldeas que lo conforman, aunque hay más urbanizaciones.

El alcalde, Gonzalo Domínguez, declaró ese estado de emergencia el 8 de julio, con un bando que sigue en vigor en el que prohíbe el uso de agua de la red para lavados de coches; riegos y baldeos de viales, aceras o fachadas; el regadío de huertos o el llenado de tanques, así como el de piscinas sin autorización expresa del Ayuntamiento.

Según ha explicado el regidor, aunque las lluvias de la pasada primavera fueron buenas para el campo han sido insuficientes para que los acuíferos se recuperen y cojan nivel.

Los mayores problemas se están dando en los pozos de los que se abastecen dos de las diez pedanías, Valdeflores y El Peralejo, a pesar de que las bombas se han bajado a lo máximo posible. Hace semanas que, sobre todo entre las 18:00 y las 23:00 horas aproximadamente, se quedan sin agua potable. El agua también ha faltado algunos días por la mañana. El Ayuntamiento ya ha tenido que suministrarla con camiones cisterna.

De la situación se ha alertado a la Junta y a la Diputación de Sevilla que, según el regidor, está trabajando en una solución de emergencia, para conectar estos dos núcleos con la red que lleva el agua del Pantano Viejo (ubicado en la Reserva del Castillo y de la que se surte el núcleo principal y otras pedanías) a ambas aldeas, que se encuentran a unos cuatro kilómetros en el caso de El Peralejo y a unos tres, en el caso de Valdeflores, desde la zona del depósito de Peroamigo.

Son aldeas con pocos vecinos (entre 60 y 70 empadronados en El Peralejo y unos 150 en Valdeflores), pero cuya población se ha triplicado este verano.

Al margen de este problema de escasez de agua que se repite, el regidor ha apuntado la necesidad de que el municipio entre a formar parte de algún consorcio de agua que asuma sus infraestructuras y pueda gestionar este servicio público con más recursos que el propio Ayuntamiento y se está estudiando hacerlo con el Huesna.

En este sentido, recuerda la singularidad de El Castillo de las Guardas, con 1.500 habitantes y 14 núcleos de población. Cada una de las diez aldeas y el núcleo principal (sin contar con urbanizaciones) tiene que tener  su propia estación potabilizadora, con determinadas características.

Además, El Castillo es uno de los municipios sevillanos que todavía vierte sus aguas sin depurar al río Guadiamar, que nace en su término municipal. Desde el año 2009 su construcción está declarada de interés autonómico, con lo que se puede financiar con el canon de mejora de infraestructuras que se cobra en las facturas, pero todavía no se ha ejecutado.

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