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Ruta de las ruinas de Munigua, en Villanueva del Río y Minas

El final de esta ruta: los restos arqueológicos de de Munigua El final de esta ruta: los restos arqueológicos de de Munigua

El final de esta ruta: los restos arqueológicos de de Munigua / Emilio J. Santos

Una ruta muy interesante por su bonito final. Parte desde Villanueva del Río y Minas y tras unos 6 kilómetros accede a una finca donde está el enclave arqueológico romano de Munigua.

El camino comienza a las afueras de la localidad, cerca del Rivera de Huesna, junto al campo de fútbol municipal. Mirando de frente el Puente del Tren, la ruta parte hacia la izquierda, siguiendo la indicación de una señal que marca la dirección y la distancia tanto a las ruinas como a El Pedroso. 

Al poco, el trayecto deja a un lado el Lago Azul y la ermita de Santa Bárbara. Hay que seguir el Cordel de El Pedroso. El sendero avanza por un terreno en muy buen estado entre campos salpicados de pinos, olivos y matorrales. Durante casi todo el tiempo se va junto a la vía del tren, hasta hay que cruzarla en una ocasión. Precaución con los coches que acceden a la ruta para llegar también a las ruinas.

A los 6,2 kilómetros exactamente, se alcanza una bifurcación con una señal. Aquí hay que separarse del Cordel de El Pedroso y avanzar por la rampa de la derecha. Este punto se reconoce con facilidad si durante el trayecto han ido pasado coches, ya que casi todos estarán allí estacionados.

El trayecto pasa junto a un pequeño lago en el inicio. El trayecto pasa junto a un pequeño lago en el inicio.

El trayecto pasa junto a un pequeño lago en el inicio. / Emilio J. de los Santos

La leve subida lleva directamente a la cancela de entrada a una finca. Aunque esté cerrada, se puede abrir el cerrojo y pasar sin problemas. El paisaje da paso a una bonita dehesa con ganado pastando en libertad a los lados del camino. Unas placas de metal con flechas van indicando qué ruta seguir. A los dos kilómetros más o menos se verán al fin las ruinas del santuario de terrazas sobre un cerro. Después toca bajar a un pequeño valle que ya sí da acceso al antiguo asentamiento romano de Munigua.

Munigua tuvo su esplendor del siglo I d.C al III, hasta que un terremoto inició su decadencia. Las ruinas, que son un Bien de Interés Cultural, constan de unas termas, de una muralla, de un Foro, de un templo de Mercurio o una necrópolis, entre otras construcciones. El consejo es llegar al lugar con tiempo para poder disfrutarlo con detenimiento.

Tras concluir la visita, toca volver a Villanueva del Río y Minas por el mismo camino.

Aunque la ruta es sencilla, el perfil es ondulado. Hay que evitar hacerla en épocas de calor, ya que hay muchos tramos sin sombra. Tampoco hay servicios intermedios.

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