Expectación y precaución en Lora del Río por la crecida del Guadalquivir y el temporal de viento

El alcalde asegura que la crecida está controlada y solicita a los vecinos extremar la precaución sin alarmarse

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La situación del río Guadalquivir a su paso por Lora del Río

Lora del Río vive horas de expectación contenida mirando al Guadalquivir. Las lluvias de los últimos días han elevado de forma notable el caudal del río a su paso por el municipio, obligando a activar un seguimiento constante de su evolución, aunque por el momento la situación permanece bajo control. Así lo ha confirmado en la mañana de este miércoles el alcalde, Antonio Enamorado, en un vídeo difundido en sus medios oficiales marcada tanto por la preocupación como por un mensaje de relativa tranquilidad.

"El río está bajando aguas arriba", ha explicado el regidor, lo que permite anticipar que la crecida que ahora alcanza el término municipal loreño, con un caudal cercano a los 800 metros cúbicos por segundo, cuadruplicando el nivel del día anterior, no debería ir a más. No obstante, el alcalde no descarta que se llegue a superar puntualmente el umbral de los 1.000 metros cúbicos por segundo, una cifra que impone respeto pero que, según ha subrayado, no implica un escenario de riesgo creciente.

"La clave está en lo que ocurre río arriba", insiste Enamorado. La ausencia de precipitaciones cuantiosas en esas zonas aporta un margen de tranquilidad y aleja, por ahora, el temor a una subida descontrolada del caudal. Aun así, el Ayuntamiento mantiene activa la vigilancia sobre el Guadalquivir, consciente de que cualquier cambio brusco en las condiciones meteorológicas podría alterar el escenario.

Si el río concentra la atención técnica, es el viento el que está condicionando la vida diaria del municipio. Lora del Río se encuentra bajo aviso naranja por fuertes rachas que pueden alcanzar los 90 kilómetros por hora, un fenómeno que, en palabras del alcalde, "está impidiendo el desarrollo de la vida cotidiana". El Ayuntamiento evalúa desde primeras horas de la mañana los daños provocados en el viario público, mientras los servicios municipales permanecen en alerta.

Ante esta situación, el mensaje a la población es claro: prudencia. El alcalde ha vuelto a pedir a los vecinos que permanezcan en casa y eviten desplazamientos innecesarios, una recomendación que se repite mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas.

En el conjunto de la provincia, las lluvias han dejado acumulados significativos, con los registros más elevados en las estaciones de Cazalla de la Sierra y Almadén, donde se han alcanzado los 48,2 y 46,2 milímetros respectivamente. Datos que ayudan a entender el aumento del caudal del Guadalquivir y que mantienen en vilo a los municipios ribereños.

En Lora del Río, el río sigue su curso, vigilado de cerca, mientras el viento marca el ritmo de una jornada en la que la prioridad es la seguridad y la espera, con la esperanza de que el temporal comience pronto a remitir.

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