Real Betis

Caro Ledesma da un paso al lado

  • El empresario no recaba los apoyos necesarios para solicitar una junta extraordinaria y se queda como "un aficionada más" 

Caro Ledesma junto a Serra Ferrer en el palco del Benito Villamarín Caro  Ledesma junto a Serra Ferrer en el palco del Benito Villamarín

Caro Ledesma junto a Serra Ferrer en el palco del Benito Villamarín / Antonio Pizarro

No hay oposición en el Betis hoy por hoy. Es la lectura que podría hacerse de la retirada en la carrera por hacerse con los mandos de la entidad del empresario Joaquín Caro Ledesma, quien no ha encontrado el suficiente apoyo accionarial para llevar a una junta extraordinaria diversas mejoras, de manera que no hará ningún movimiento, según explica en una nota.

El ex consejero decide así "dar un paso al lado" desistiendo en su intento de convocar una junta extraordinaria, pese a que desde el principios de julio mostró su deseo a los actuales rectores de convocarla para introducir determinadas mejoras "con el propósito deque las mismas pudieran ser finalmente conocidas y debatidas por la totalidad de los accionistas".

Era intención de Caro Ledesma "conformar un Consejo de administración, o con la mayor representación de la realidad bética, es decir, conjugando la presencia de accionistas mayoritarios, accionistas minoritarios y de Peñas béticas, por lo que solicitábamos que se ampliara dentro de la horquilla que permiten los estatutos (permite actualmente entre 7 y 20 consejeros) o del que no formara parte del mismo ningún trabajador del club ni personas relacionadas con la gestión directa de sus diferentes áreas".

También pretendía "suprimir la figura de Consejero-Delegado, por lo que las decisiones importantes o estratégicas de la entidad se tomaran, tras el debate y consenso previo, por el Consejo, sin perjuicio de las comisiones ejecutivas constituidas por el mismo". Y por último, la "mejora de todas las áreas de la entidad, particularmente el área deportiva, sin que en las mismas intervinieran miembros del consejo de administración, con suficiente capacidad de acción y que respondan a los objetivos estratégicos que les imponga en cada momento el Consejo, como órgano superior de decisión".

El que fuese consejero destaca que "no se trata de alternar el consejo actual o someterlo a una moción de censura, sino sencillamente de plantear a los béticos, desde una base accionarial amplia, un modelo de consejo de administración y de gestión diferente al actual, con cabida para la mayor representatividad posible de accionistas, y con profesionalización de todas las áreas del club. Por un mero ejercicio de responsabilidad, no estoy dispuesto a plantear desde mi posición accionarial un debate que no venga respaldado con una base más amplia que la que mi propia participación accionarial representa".

Por ello lamenta que "desgraciadamente" no ha conseguido "persuadir a un porcentaje de capital importante", insiste "que no mayoritario, pero suficientemente significativo o representativo del mismo, para que al menos pudiera debatirse el modelo de entidad que debe conformar el Real Betis Balompié SAD. Y que se debatiera dónde entiendo que debe hacerse, no en reuniones unilaterales o en redes sociales, sino en una Junta de accionistas". POr ello, en este punto prefiere dar "un paso al lado" y se convierte "en un aficionado más que va al fútbol a ver a su equipo (ojalá se pueda asistir pronto al Benito Villamarín), deseando, como no puede ser de otra forma, la mayor suerte y éxitos deportivos al Real Betis Balompié".

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