Milan-Betis / La afición verdiblanca La Toma de Milán

  • La capital de Lombardía se tiñe de verdiblanco durante dos días

  • En torno a 7.000 hinchas béticos, con diferentes formas de desplazamientos, harán acto de presencia en San Siro en un partido histórico para la afición

Un grupo de aficionados del Betis posa en el aeropuerto de Milán. Un grupo de aficionados del Betis posa en el aeropuerto de Milán.

Un grupo de aficionados del Betis posa en el aeropuerto de Milán. / J.P.

Desde que el pasado 31 de agosto el sorteo de la Liga Europa dictaminó que Betis y Milan estuvieran en el mismo grupo, el beticismo empezó a movilizarse para desplazarse a la capital de Lombardía. El prestigio del rival y el gran escenario de la disputa del encuentro, el majestuoso San Siro, inyecta de ilusión a una afición que a pesar del último revés en el campeonato de la regularidad ya empezó ayer a teñir las calles de la populosa ciudad italiana de verde y blanco. De ahí que en los aledaños del Duomo di Milano (la gran Catedral) se comenzara a respirar Betis, con la avanzadilla de los primeros hinchas heliopolitanos, a la espera de que hoy llegue el grueso de la gran marea verdiblanca para conformar un global de unos siete mil béticos. Es la Toma de Milán.

José Herrera viajó en tren a Jerez, en avión desde allí a Madrid para enlazar con otro vuelo a Milán

La movilización de los béticos ha sido tal que se desplazarán a tierras italianas desde diferentes puntos de la geografía española y europea, y como ejemplo, varias historias que reflejan cómo el sentimiento y el amor por unos colores lo puede todo. Es el caso de José Herrera, socio desde hace 15 años, que ayer llegó a Milán tras una odisea. El martes por la noche puso rumbo desde Sevilla a Jerez de la Frontera en tren, y tras varias horas de espera en el aeropuerto jerezano tomó un vuelo a las seis de la mañana hacia Madrid, donde hizo escala para coger otro avión, a las ocho, que lo trajo a suelo milanés para reunirse con sus amigos. “Todo sea por el Betis, no me importa hacer este viaje. Es la recompensa a estos años de tanto sufrimiento”, comenta ilusionado este aficionado, que se prepara ya para esta gran cita.

Y mientras José ya se encuentra en Milán, el grueso de hinchas béticos llegará hoy, después de muchas horas de viaje. Es el caso de José Miguel Alonso, que se desplazó anoche junto a 17 miembros más de su peña (Squadra Verdiblanca), en dos furgonetas, a Madrid para volar a primera hora (09:45) de este jueves a Milán en un avión procedente de la capital de España. “Después de acompañar al Betis en campos como el de la Ponferradina, entre otros, teníamos que estar todos juntos con nuestro equipo en San Siro. Es un viaje especial y vamos con toda la ilusión del mundo”, comenta José Miguel.

“Espero que mi hijo y mi sobrino vivan lo que viví en el 77”, dice Tomás Navas entre recuerdos

Por otro lado, y ante la dificultad de volar desde Sevilla, muchos béticos tuvieron que buscar como destino otras ciudades para llegar a Italia. Así lo han hecho tres seguidores verdiblancos, que llegarán hoy a Milán en un vuelo que tiene como origen Málaga. Son Tomás Navas, su hijo Víctor, y su sobrino, Juan José Ladesa. El primero de ellos relata a este medio lo que siente ante este viaje, ya que estuvo en el Milan-Betis de la Recopa de 1977: “Aquella noche, los béticos recibimos una alegría inmensa. Ahora, espero que mi hijo y mi sobrino puedan sentir lo mismo y podamos volvernos con un triunfo”. Los tres pondrán hoy pie en suelo milanés tras viajar a primera hora de la mañana desde Sevilla a la capital costasoleña para tomar un vuelo rumbo a Bruselas, y de ahí al país transalpino. “Es un viaje largo, pero no importa. Hemos pedido días de descanso en el trabajo y lo único que queremos es ver ganar al Betis”, señala Juan José, a lo que añade su primo Víctor: “Hay que ganar y empezar a adquirir prestigio en Europa”.

“Nuestra ilusión es máxima”, señala José Manuel Villores tras más de 20 horas en autobús

Otro ejemplo de pasión bética es el de José Manuel Villores y su grupo de acompañantes de Guadalema de los Quintero, que pusieron rumbo a Milán, con el Betistour, en un viaje en autobús, desde el Benito Villamarín, de más de 20 horas, con el fin de acompañar hoy a su equipo. “Este viaje nos lo merecíamos los béticos, es la recompensa al hecho de que se están haciendo bien las cosas. Nuestra ilusión es máxima, animaremos a nuestro Betis, como siempre, y espero que podamos traernos la victoria de vuelta. Sería una satisfacción inmensa”, señala este abonado con más de diez años de antigüedad.

José Ráez, residente en Poznan como Erasmus, irá a ver a su equipo desde Berlín

Y a 3.014 kilómetros de Sevilla, en Poznan, se encuentra José Ráez, un estudiante de Erasmus con 13 años de socio que hoy llegará a Milán tras viajar en bus de madrugada (02:00) desde la ciudad polaca a Berlín, y allí coger un vuelo (07:00) hacia la ciudad italiana. “El viaje es un poco largo, pero merece la pena por acompañar al Betis en esta gran cita”, relata a la espera de reencontrarse con amigos béticos a tanta distancia del Benito Villamarín.

Llegó el día. Una cita histórica para el beticismo en un desplazamiento masivo, en un partido aún de fase de grupos, desde Sevilla, Faro, Jerez, Málaga, diversos puntos de Europa… Todo, con el fin de animar al Betis a conquistar San Siro. Es la Toma de Milán…

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