Aurelio Rojas, cardiólogo, sobre las estatinas: "El músculo puede volverse más sensible y aparecer dolor, debilidad o sensación de agujetas"
Es muy importante consultar al especialista para que cambie de medicación y encuentre un tratamiento mejor
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Muchas personas toman pastillas para el colesterol, pero muy pocos individuos conocen los efectos adversos que tienen. Las estatinas son un grupo de medicamentos ampliamente utilizados para reducir los niveles de colesterol en la sangre y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Su uso se ha extendido mucho en las últimas décadas porque numerosos estudios han demostrado que ayudan a prevenir problemas graves como el infarto de miocardio o el ictus. En particular, se emplean para reducir el llamado colesterol LDL, conocido popularmente como “colesterol malo”.
El colesterol es una sustancia grasa que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para formar células, hormonas y otras moléculas esenciales. Sin embargo, cuando sus niveles en sangre son demasiado altos, especialmente los del colesterol LDL, puede acumularse en las paredes de las arterias formando placas. Este proceso, conocido como aterosclerosis, estrecha los vasos sanguíneos y dificulta el paso de la sangre. Con el tiempo, estas placas pueden romperse y provocar la formación de coágulos que bloquean el flujo sanguíneo hacia el corazón o el cerebro.
Las estatinas actúan principalmente en el hígado, donde inhiben una enzima clave llamada HMG-CoA reductasa, responsable de la producción de colesterol. Al bloquear esta enzima, el hígado produce menos colesterol y, además, aumenta su capacidad para retirar colesterol LDL de la sangre. Como resultado, disminuyen los niveles de colesterol total y de LDL, y en algunos casos también pueden aumentar ligeramente el colesterol HDL, conocido como “colesterol bueno”.
Estos medicamentos se recetan sobre todo a personas que tienen colesterol elevado o que presentan un alto riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Esto incluye a pacientes con antecedentes de infarto o ictus, personas con diabetes, hipertensión o antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, y también a quienes presentan niveles muy altos de colesterol por causas genéticas. En muchos casos, las estatinas se utilizan como parte de un tratamiento integral que también incluye cambios en el estilo de vida, como mejorar la alimentación, aumentar la actividad física y dejar de fumar.
Existen varias estatinas diferentes, entre las que se encuentran la atorvastatina, la simvastatina, la rosuvastatina y la pravastatina. Aunque todas pertenecen a la misma familia y actúan de manera similar, su potencia y duración de acción pueden variar. Por esta razón, el médico elige el medicamento y la dosis más adecuada según las características de cada paciente.
Las dosis de estatinas suelen ser relativamente bajas al inicio del tratamiento y pueden ajustarse según la respuesta del paciente y los resultados de los análisis de sangre. En general, las dosis habituales oscilan aproximadamente entre 5 y 40 miligramos al día, dependiendo del tipo de estatina. Por ejemplo, algunas estatinas más potentes pueden lograr una reducción significativa del colesterol con dosis bajas, mientras que otras requieren cantidades algo mayores para producir el mismo efecto. Normalmente se toman una vez al día, a menudo por la noche, porque la producción de colesterol en el hígado es mayor durante las horas nocturnas.
Como cualquier medicamento, las estatinas pueden producir efectos secundarios en algunas personas. Los más frecuentes son molestias musculares leves, dolor de cabeza o problemas digestivos, aunque en la mayoría de los casos son bien toleradas. En raras ocasiones pueden aparecer problemas musculares más importantes o alteraciones en las enzimas del hígado, por lo que los médicos suelen realizar controles periódicos mediante análisis de sangre.
Por qué duelen los músculos con la estatina
¿Te duelen los músculos desde que tomas pastillas para el colesterol? "Esto ocurre, según la ciencia, en un 10% de los pacientes, aunque yo en consulta lo veo muy frecuentemente", explica el cardiólogo Aurelio Rojas. Las estatinas bajan el colesterol bloqueando en el hígado una enzima llamada hidroximetil-CoA reductasa, que es clave para producir colesterol. Pero esa misma vía metabólica también participa en la producción de Coenzyma Q10, una molécula importante para la energía del músculo. Cuando en algunas personas la Coenzyma Q10 disminuye demasiado, el músculo puede volverse más sensible y aparecer dolor, debilidad o sensación de agujetas, sobre todo en las piernas, en los hombros o en la espalda. Y esto depende de la dosis y la potencia de la estatina.
Ahora bien, el mayor error que comete muchísima gente cuando le pasa esto es dejar la medicación por su cuenta, ya que eso puede aumentar exponencialmente el riesgo de infarto o ictus. Lo correcto es hablar con el médico. Si pasa muchas veces, la solución es muy sencilla. Bajar la dosis, cambiar de estatina o en algunos casos valorar otros tratamientos y revisar muy importante en tu analítica la vitamina D y la función del tiroides e incluso utilizar, cuidado, suplementos de coenzima Q10 también puede ayudar porque el objetivo no es sufrir con el tratamiento, sino proteger tu corazón.
Referencias bibliográficas:
- Vídeo del cardiólogo Aurelio Rojas sobre la estatina: https://www.tiktok.com/@doctorrojass/video/7614922206023355650
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