Estilo de vida

El exceso de bebidas azucaradas se asocia con más grasa en el hígado

  • Un programa de intervención con niños obesos demuestra que reducir la ingesta disminuye el porcentaje de grasa hepática

Lide Arenaza Etxeberria, doctora en Ciencias de la Salud por la Universidad Pública de Navarra. Lide Arenaza Etxeberria, doctora en Ciencias de la Salud por la Universidad Pública de Navarra.

Lide Arenaza Etxeberria, doctora en Ciencias de la Salud por la Universidad Pública de Navarra. / M.G.

Lide Arenaza, doctora en Ciencias de la Salud por la Universidad Pública de Navarra, ha investigado en su tesis doctoral la influencia que los hábitos dietéticos pueden tener en la salud cardiovascular y en la esteatosis hepática (acumulación de grasa en el hígado) en los niños y niñas.

Uno de los resultados más relevantes, según la investigadora, ha sido que “el consumo de bebidas azucaradas (refrescos, zumos industriales, etc.) se asocia significativamente con la acumulación de grasa en el hígado, independientemente de variables como el sexo, la edad, la ingesta energética, el porcentaje de grasa corporal o la grasa abdominal”.

España es “uno de los países europeos con mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil”. En población pediátrica “el aumento de esa prevalencia preocupa por el mayor riesgo de morbilidad y mortalidad que conlleva”. Entre las patologías asociadas a la obesidad se encuentran las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo II y el hígado graso no-alcohólico. Esta última se caracteriza por un exceso de depósito de grasa en el hígado en pacientes sin consumo de alcohol, cuya progresión puede llegar incluso a fibrosis hepática o carcinoma hepatocelular.

Durante su investigación, Lide Arenaza también ha llevado a cabo junto a los demás miembros del grupo de investigación un programa de intervención familiar multidisciplinar de promoción de estilos de vida saludables, de 22 semanas de duración. Este programa que incluía educación nutricional para los niños y niñas como para sus familias ha sido eficaz en reducir la ingesta de energía, carbohidratos, grasas y azúcares totales y añadidos, así como en aumentar el consumo de frutas y lácteos, la calidad del desayuno y la adherencia a la dieta mediterránea en niños y niñas de 8 a 12 años con sobrepeso u obesidad.

En ese contexto, la investigadora hace hincapié en que “los niños y niñas redujeron el consumo de bebidas azucaradas en un 43% después del programa, asociándose esa reducción del consumo de bebidas azucaradas con la reducción del porcentaje de grasa hepática”.

La tesis, realizada en inglés y defendida en euskera e inglés, incluye cinco trabajos publicados en revistas de impacto, fruto de otros tantos proyectos de investigación. Algunos de los objetivos que se planteó a la hora de realizar su investigación fueron analizar la calidad del desayuno y su densidad energética con factores de riesgo cardiovascular en niños y niñas de edad escolar.

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