Cofradías

Gran Poder: 400 años de devoción resumidos en una gran exposición

  • La Fundación Cajasol acoge una gran muestra organizada por el IV centenario de la hechura del Señor que reúne piezas y documentos históricos de gran valor.

El Señor de Juan de Mesa, el Señor de la hermandad, el Señor de los azulejos, el Señor de los almanaques, el Señor de las estampas, el Señor de la Teología, el Señor del Cine, el Señor de la Literatura, el Señor de las fotografías en blanco y negro, el Señor de la túnica bordada, el Señor en su besamanos, el Señor de los sacerdotes y obispos, el Señor majestuoso en su paso, el Señor de la novena en San Lorenzo, el Señor de los toreros, el Señor de los pintores, el Señor de los Pajaritos, el Señor de los viernes, el Señor de Sevilla y, sobre todo, el señor de los devotos. Todo eso y mucho más recoge la exposición Gran Poder, Mesa te esculpió, Sevilla te hizo. 400 años de devoción, que se ha inaugurado este jueves en la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla.

La muestra, comisariada por Carlos Colón, periodista, profesor de la Universidad de Sevilla y miembro del consejo editorial de Diario de Sevilla, supone recorrer un itinerario pedagógico y devocional que permite comprender cómo desde 1620 la hermandad, la Iglesia, los devotos y la ciudad han ido conformando la imagen del Señor que hoy se conoce. Aunque a los visitantes lo que más le llamará la atención será la reconstrucción (parcial) del gran altar de la novena que se celebraba en San Lorenzo, la majestuosidad de las andas procesionales de Gijón, o las túnicas bordadas, gracias a esta exposición se pueden ver por primera vez un sinfín de interesantes documentos, como la carta de pago a Juan de Mesa o el contrato de aprendizaje de éste con Martínez Montañés; imágenes del Señor en tamaño académico, como la que preside la capilla de la plaza de toros de Las Ventas de Madrid, y otros muchos objetos relacionados con la devoción popular hacia la imagen.

La muestra ocupa toda la superficie expositiva de la Fundación Cajasol y se articula en dos secciones y seis salas. Tras acceder por la calle Álvarez Quintero, el visitante se adentra en la primera sección que lleva por nombre Trabajos de amor en el tiempo y que versa sobre las instituciones que ha hecho posible la devoción al Señor. La primera de sus salas, el espacio Murillo, está dedicada a la hermandad. En ella se muestran tres documentos excepcionales: la carta de pago a Juan de Mesa, el contrato de aprendizaje de Mesa con Montañés y el contrato del paso con Francisco Antonio Gijón, la primera gran creación que construye el universo del Señor.

El patio de la Fundación Cajasol, donde se exponen el paso del Señor y una recreación del antiguo altar de la novena El patio de la Fundación Cajasol, donde se exponen el paso del Señor y una recreación del antiguo altar de la novena

El patio de la Fundación Cajasol, donde se exponen el paso del Señor y una recreación del antiguo altar de la novena / José Ángel García

Otras piezas de relevancia que se pueden ver en este lugar son la galería de retratos de hermanos mayores, convocatorias de todas las épocas, libros de reglas, listas de hermanos o un curioso oficio de 1874 que se conserva den el archivo de la Catedral en el que la hermandad pide sustituir los costaleros por un paso con ruedas, del que se reproduce hasta su plano.

Carlos Colón, comisario de la muestra, enseña el espacio dedicado a los toreros que preside el Gran Poder de la plaza de toros de Las Ventas. Carlos Colón, comisario de la muestra, enseña el espacio dedicado a los toreros que preside el Gran Poder de la plaza de toros de Las Ventas.

Carlos Colón, comisario de la muestra, enseña el espacio dedicado a los toreros que preside el Gran Poder de la plaza de toros de Las Ventas. / Juan Carlos Vázquez

De la hermanad se pasa a la sala dedicada a la Iglesia. A su entrada se pueden admirar dos cuadros: el cartel del IV centenario, obra de Carmen Laffón; y una pintura de Joaquín Bilbao con el Señor detenido en la calle Sierpes ante la Cruz de la Cerrajería. Junto a importantes carteles editados por la hermandad, se muestran los retratos de obispos que han tenido vinculación con la cofradía o documentos importantes. Dos sacerdotes cuentan con espacios específicos por el papel que jugaron para engrandecer la devoción al Señor y sus cultos: el cardenal beato Marcelo Spínola y el beato fray Diego de Cádiz.

Juan Carlos Cabrera, Carlos Colón, Antonio Pulido, monseñor Asenjo, Patricia del Pozo y Félix Ríos con el catálogo de la exposición ante el paso del Señor. Juan Carlos Cabrera, Carlos Colón, Antonio Pulido, monseñor Asenjo, Patricia del Pozo y Félix Ríos con el catálogo de la exposición ante el paso del Señor.

Juan Carlos Cabrera, Carlos Colón, Antonio Pulido, monseñor Asenjo, Patricia del Pozo y Félix Ríos con el catálogo de la exposición ante el paso del Señor. / José Ángel García

En un espacio de tránsito antes de llegar a la sala dedicada a la devoción popular, se expone el cuadro del Señor que fue durante dos años titular de la hermandad del Gran Poder y la Macarena de Madrid, una fotografía de la última salida extraordinaria del Señor y otra imagen de los popular y multitudinaria procesión del Gran Poder de Quito.

El hermano mayor, Félix Ríos, y Colón, enseñan una vitrina con numerosos documentos históricos de la hermandad El hermano mayor, Félix Ríos, y Colón, enseñan una vitrina con numerosos documentos históricos de la hermandad

El hermano mayor, Félix Ríos, y Colón, enseñan una vitrina con numerosos documentos históricos de la hermandad / Juan Carlos Vázquez

Dos paneles con el rostro del Señor realizado con fotografías de sus devotos dan paso a la sala dedicada a la devoción popular. La importancia de la imagen está presenta a través de diversos azulejos, la Bolsa de Caridad, o con la presencia en los barrios desfavorecidos. Se muestran numerosos objetos devocionales de uso doméstico, exvotos, el Señor en la publicidad, o los barcos y aviones a los que ha dado nombre. Se expone una imagen del Señor que se venera en el convento del Pozo Santo, así como grabados y estampas. El cine, con el papel principal de la película Currito de la Cruz, también está presente. Como la literatura, con textos de Chaves Nogales, Sierra, Laffón, Galerín, Javierre, Burgos o el propio Colón. La fotografía, con los conocidos montajes de Serrano. Y la tauromaquia, con el llamado Gran Poder de los Bienvenida, que preside la capilla de Las Ventas.

El contrato de aprendizaje de Mesa con Montañés, la carta de pago del Señor y el contrato del paso con Gijón. El contrato de aprendizaje de Mesa con Montañés, la carta de pago del Señor y el contrato del paso con Gijón.

El contrato de aprendizaje de Mesa con Montañés, la carta de pago del Señor y el contrato del paso con Gijón. / José Ángel García

La sección segunda, que lleva por nombre Vestido de esplendor y majestad, comienza en la sala 4, dedicada al culto. En el patio se disponen el paso, haciendo un repaso por su evolución iconográfica mediante sus antiguas formas de iluminación o los respiraderos que llevó durante pocos años, la Cruz de Guía o el altar de la novena. A lo largo de las galerías se han situado distintas fotos del Señor durante su salida procesional.

Algunas de las estampas y objetos publicitarios con la imagen del Señor que se pueden ver en la exposición. Algunas de las estampas y objetos publicitarios con la imagen del Señor que se pueden ver en la exposición.

Algunas de las estampas y objetos publicitarios con la imagen del Señor que se pueden ver en la exposición. / Juan Carlos Vázquez

La exposición termina en la Sala Velázquez con dos espacios dedicados a las ofrendas. En el primero, se pueden ver de manera cronológica todas las túnicas bordadas, además de otros enseres donados, como potencias o los casquillos de la cruz; mientras que el visitante se despide contemplando la nueva y majestuosa túnica bordada que ha sido sufragada por los fieles y devotos con motivo del IV centenario.

Las túnicas bordadas del Señor. Las túnicas bordadas del Señor.

Las túnicas bordadas del Señor. / José Ángel García

La gran exposición sobre los 400 años del Señor, cuyo diseño, producción y catálogo han corrido a cargo de Páginas del Sur (Grupo Joly), ha sido inaugurada por el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo; el hermano mayor, Félix Ríos, el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido; el comisario, Carlos Colón; la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo; y el delegado municipal de Gobernación y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, entre otras autoridades. 

La nueva túnica donada por los devotos. La nueva túnica donada por los devotos.

La nueva túnica donada por los devotos. / José Ángel García

"La exposición hace un recorrido devocional muy coherente. No es histórico. Para mí, la música de Bach, el Cristo de Velázquez y el Gran Poder de Juan de Mesa son las cumbres del arte barroco. La escultura que salió de las manos de Mesa es extraordinaria y sus valores que se han ido desarrollando a lo largo del tiempo han deparado que Sevilla haya hecho al Señor tal y como hoy lo conocemos", explica Carlos Colón.

El arzobispo, monseñor Asenjo, ha resaltado el excelente planteamiento de la hermandad a la hora de organizar el IV centenario del Señor y pidió que fuera un acontecimiento de conversión: “Me pareció muy sugerente cuando me lo presentaron. Los pobres son los preferidos del Señor y es un acierto enorme ir a estos tres barrios. Este aniversario va a abrir una nueva dimensión en las celebraciones cofradieras. Es una iniciativa muy imaginativa y valiente”.

La muestra estará abierta al público desde este viernes 31 de enero hasta el 8 de marzo, de 11:00 a 21:00 de lunes a sábados, y de 11:00 a 18:00 domingos y festivos.

Las imágenes del Señor proyectadas en la fachada del Ayuntamiento. Las imágenes del Señor proyectadas en la fachada del Ayuntamiento.

Las imágenes del Señor proyectadas en la fachada del Ayuntamiento. / José Ángel García

Durante las noches que dure la muestra se proyectarán en la fachada del Ayuntamiento distintas imágenes antiguas y fotografías del Señor que buscan llamar la atención y advertir al transeúnte de la exposición y del importante aniversario que se celebra.

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