Así es el cartel que anuncia la XV Gala del Olivo de Plata de La Redención

La obra ha sido realizada por el taller de Laetare

La Gala se celebrará el próximo 13 de febrero en la Sala Chicarreros

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El cartel, una obra cargada de significado
El cartel, una obra cargada de significado / Laetare

La hermandad de la Redención ha presentado en estas últimas horas el cartel que servirá de anuncio a la XV Gala Olivo de Plata, que celebrará la corporación el próximo 13 de febrero en la Sala Chicarreros. En esta ocasión será galardonado el vestidor Pepe Aguilar, y todos los beneficios irán destinado a Manos Unidas.

El cartel, en formato óleo y acrílico sobre tabla, ha sido realizado por el taller Laetare, compuesto por Juan Bautista y Jorge Groiss. Bajo el título Ama, arde y se dona, sobre un fondo dividido en morado y verde, colores propios de la Hermandad, se alza la figura central de Nuestro Padre Jesús de la Redención. No es un fondo neutro; es identidad, pertenencia y la Hermandad, que envuelve y sostiene la obra de caridad que se realiza.

El olivo "no aparece representado de manera literal ni aislada, sino que se entremezcla con el fondo mediante un recurso artístico basado en el diálogo de colores opuestos. El verde y el morado se fragmentan, superponen y alternan, creando una tensión visual que da vida al fondo de la obra. Este contraste cromático no es casual; los colores opuestos se encuentran, se abrazan y equilibran del mismo modo que el olivo se abre paso entre ellos", indica el taller.

Así, el fondo, "deja de ser un mero soporte para convertirse en parte activa del mensaje, envolviendo la figura del Señor y reforzando la idea de que la caridad nace muchas veces del contraste, la dificultad y del encuentro entre realidades distintas. De esta manera, no solo acompaña la escena, sino que se funde con ella, formando parte del corazón simbólico que vertebra todo el cartel", abunda.

Este no es un corazón cualquiera, "es una clara alusión al Corazón de Jesús, fuente inagotable de amor y caridad, que late en el centro de esta obra y por extensión, en el centro de la gala. De este corazón nace todo. La cabeza de Cristo y su nimbo se convierten en fuego, en luz, en amor ardiente. Es el amor que emana del Corazón de Jesús y se derrama hacia los demás, transformándose en obras de misericordia. Es un fuego que no consume, sino que ilumina y da vida. La Imagen del Señor con los brazos abiertos es en sí misma signo de acogida y entrega", incide.

El Señor de la Redención preside la escena
El Señor de la Redención preside la escena / Laetare

Viste la túnica blanca bordada, uno de los elementos más reconocibles de la imagen, así como el mantolín de color azul, un guiño cargado de significado a la organización “Manos Unidas”, destinataria de los fondos recaudados en esta gala. El azul se convierte en punto entre la fe y la acción, entre la devoción y el compromiso real con los más necesitados.

La parte inferior de la figura "parece descomponerse en pequeñas formas, como si la imagen se entregara, se fragmentara y se multiplicara. Este recurso no responde a una decisión estética, sino que encierra un significado profundamente eucarístico. Cristo se parte y se reparte, un solo cuerpo que al fragmentarse, no se divide, se multiplica y se entrega plenamente a cada uno. Esta descomposición visual alude al Cuerpo de Cristo que se hace alimento en la Comunión, que se ofrece por amor y se transforma en presencia real para todos. Así, la imagen nos habla de un Cristo que no se guarda ni permanece intacto, sino de que se dona hasta el extremo, un Cristo que al fragmentarse llega más lejos y al hacerse pequeño en cada forma, se hace universal", apostilla.

De este gesto "nace la caridad, que no es otra cosa que la prolongación en el mundo de ese cuerpo entregado. Este cartel anuncia una forma de entender la fe, una fe que AMA, ARDE Y SE DONA; una fe que, como el Corazón de Jesús, late en obras de caridad", finaliza.

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