Policías nacionales critican el dispositivo de la Semana Santa de Sevilla: "No estamos para organizar procesiones"

El sindicato Jupol denuncia que la ciudad queda desprotegida por la movilización de 2.000 agentes sólo para las cofradías

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Un policía nacional en la salida de la Esperanza de Triana.
Un policía nacional en la salida de la Esperanza de Triana. / Julio Muñoz / EFE

El sindicato Jupol, mayoritario en la plantilla de la Policía Nacional, denunció este lunes que el dispositivo de la Semana Santa de Sevilla deja desprotegido el resto de la ciudad. Se movilizarán unos 2.000 agentes única y exclusivamente para el plan de Semana Santa, lo que provoca que la Comisaría Provincial "quede prácticamente paralizada, especialmente en las áreas de prevención del delito, reacción ante emergencias y labores de investigación".

La organización responde así al Ayuntamiento de Sevilla, que recordó hace unos días que el Consistorio no puede, debe ni pretende suplir las funciones de la Policía Nacional. "Si cada administración debe asumir sus competencias, también debe hacerlo el propio Ayuntamiento", indica Jupol. La situación del plan de Semana Santa "afecta directamente a la seguridad de todos lo sevillanos, ya que reduce de forma significativa la capacidad operativa de la Policía Nacional en la ciudad durante unos días en los que, además, la población aumenta de forma exponencial debido al turismo".

Funciones que no son propias

Los representantes de los agentes aseguran que el principal problema es que muchos de estos agentes terminan realizando funciones que no corresponden a la Policía Nacional, como el acompañamiento de pasos, la apertura de itinerarios, la salida de las cofradías de sus templos o el control del público y de los conocidos cangrejeros.

"Estas funciones están directamente relacionadas con la organización del evento", señaló el sindicato en una nota de prensa, por lo que deberían ser asumidas por el Consejo de Hermandades y Cofradías y el Ayuntamiento de Sevilla, a través de los servicios de seguridad propios de las hermandades, la seguridad privada contratada para el evento y la Policía Local de Sevilla, dentro de sus competencias municipales. "Todos ellos pueden y deben participar en estas funciones. Todos, menos la Policía Nacional", subrayan desde Jupol.

El sindicato también pone el foco en la organización de las sillas de la carrera oficial, cuyo montaje y gestión económica, según Jupol , podría destinarse a reforzar directamente la seguridad de cada hermandad. Actualmente, denuncian, estas instalaciones restringen gravemente la circulación en el centro de la ciudad, permitiendo el acceso únicamente a residentes con pases vecinales o a turistas con acreditaciones específicas, mientras que el resto de ciudadanos queda impedido de circular libremente.

Desde Jupol recuerdan que garantizar la movilidad de todas las personas y resolver los problemas derivados de la organización del evento es competencia directa del Ayuntamiento de Sevilla.

Medidas insuficientes

En los últimos días se han anunciado algunas medidas como el control de aforos mediante sensores, la vigilancia con drones o actuaciones de Urbanismo para retirar obstáculos y regular el alumbrado. El sindicato considera que se trata de iniciativas positivas, pero advierten de que siguen siendo claramente insuficientes para garantizar la seguridad integral en zonas de gran saturación.

Jupol alerta especialmente de que la asistencia sanitaria urgente en caso de emergencias médicas graves —como infartos o ictus— no está plenamente garantizada en determinados puntos donde la acumulación de personas puede dificultar la intervención rápida de los servicios de emergencia.

Otro de los problemas señalados por esta central es que no está claramente determinado quién es el organizador del evento, si el Ayuntamiento de Sevilla o el Consejo de Hermandades y Cofradías. Para el sindicato, esta cuestión es clave, ya que en caso de producirse una negligencia grave debe existir un responsable claramente identificado.

Cortejos interminables

El elevado número de nazarenos provoca además que muchos cortejos se prolonguen durante horas, generando importantes tapones en numerosas intersecciones del centro. Ante esta situación, aunque las sillas móviles estén prohibidas, desde Jupol reconocen que su uso termina generalizándose, ya que en muchos casos los ciudadanos deben permanecer más de cuatro horas de pie para ver el paso de las hermandades.

El sindicato advierte también de un riesgo especialmente preocupante: las unidades policiales que deberían actuar como primeros intervinientes ante un posible atentado terrorista o un incidente con múltiples víctimas se encuentran durante esos días dedicadas a garantizar el paso de las cofradías. "Esto significa que, si se produjera un incidente grave, la Policía Nacional no tendría capacidad de respuesta inmediata", alerta.

La organización reitera su total disposición a colaborar con todas las administraciones para mejorar la seguridad de Sevilla, pero considera que ha llegado el momento de abordar esta situación "con seriedad y responsabilidad institucional", priorizando la seguridad ciudadana real por encima de la organización de los cortejos procesionales. "La seguridad pública no puede politizarse ni utilizarse para suplir carencias organizativas de terceros", insiste el sindicato.

Jupol concluye con un mensaje claro dirigido a las administraciones. "Si hablamos de competencias, cumplámoslas: la Policía Nacional está para garantizar la seguridad ciudadana, no para organizar cortejos procesionales ni supervisar la salida de cofradías de sus templos. Sevilla no puede ser puente y aparte".

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