Calle Rioja
Francisco Correal
Cinco perros y un gato en busca de autor
La barriada sevillana de Aeropuerto Viejo ha logrado evitar las inundaciones que sufría cada temporal de lluvia después de las obras realizadas por la empresa metropolitana de aguas (Emasesa) y la limpieza del Canal del Tamarguillo llevada a cabo por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). Esta barriada ha sido tradicionalmente una de las más problemáticas de Sevilla en lo que respecta a daños y perjuicios causados por las inundaciones tras lluvias torrenciales. Los problemas que sufría Aeropuerto Viejo eran consecuencia de la deficiente infraestructura de saneamiento y desagüe de su red de alcantarillado.
Según informaron a Europa Press fuentes de Emasesa, las obras comenzaron en la primavera de 2007, con un presupuesto de cuatro millones de euros, y se encuentran en la última fase. Consisten en la construcción de dos estaciones de bombeo que permitirán llevar las aguas residuales a la depuradora de San Jerónimo.
La actuación supondrá también terminar las acometidas de las redes de abastecimiento de agua potable y de saneamiento, y concluirá en las próximas semanas. Estos trabajos permitirán cumplir las demandas de las 200 familias que residen en esta barriada, que no disponían de agua potable ni de saneamiento. A ellos se suman las gestiones realizadas a petición de los vecinos por el consejero delegado de Emasesa, Manuel Marchena, ante la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para articular la limpieza del canal, lo que ha evitado que las lluvias de los últimos días inundaran las calles de la barriada. Como complemento a estas actuaciones, Emasesa mantiene de forma permanente la limpieza de la red de aguas pluviales de la calle Naoín, intervenciones que se incrementan en épocas de lluvias y que evitan también las inundaciones que producía el canal a su paso por este barrio.
La presidenta de la asociación de vecinos Zeppelin, Maribel Pires, expuso que "el escenario ha cambiado bastante", puesto que, tras las últimas precipitaciones, "el agua ha corrido estupendamente". "Nos pusimos en pie de guerra con la CHG y conseguimos que lo limpiaran y que desbrozaran la maleza", dijo Pires, que añadió que "aunque los plazos suelen aletargarse creemos que en dos meses ya tendremos agua corriente, mientras que las aguas fecales irán donde tienen que ir".
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