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¿Dónde vas por Alfonso XII?

  • Paseo por Sevilla. Un recorrido que recuerda las tres generaciones que precedieron al rey Felipe VI: el puente de Isabel II, la calle Alfonso XII y el Hotel Alfonso XIII

El importante edificio modernista de la calle Alfonso XII. El importante edificio modernista de la calle Alfonso XII.

El importante edificio modernista de la calle Alfonso XII. / José Ángel García

Por dónde te apetece pasear hoy?, me preguntó mi mujer. Acabábamos de ver en Canal Sur ¿Dónde vas Alfonso XII?, todavía contritos por la temprana muerte de la reina María de las Mercedes, interpretada por Paquita Rico, mi madrina cuando presenté el libro de Triana frente a la capillita del Carmen, en el puente de Triana. La reina acababa de cumplir los 18 años. Su padre, Antonio de Orleans, ya intentó ser rey, pero se quedó con las ganas y la oposición de Prim, que apostó por Amadeo de Saboya.

Elegí para el paseo la calle Alfonso XII. Por donde entró el siglo XIX en Sevilla, como dijo una vez Antonio Cascales en una mesa redonda en la antigua Biblioteca Pública en la que también participamos Isidoro Moreno y un servidor. Una calle con presencia de tres parroquias sedes de otras tantas hermandades: Silencio, Santo Entierro y Museo. Y con la Escuela de Estudios Hispanoamericanos, cuyos tres cuartos de siglo de historia se han visto eclipsados por la pandemia. Cogimos por Trastamara. Ya han peatonalizado la calle y avanzan las obras en la antigua piscina, en un edificio de 1931, el año que se proclamó la II República. Salimos a Reyes Católicos, cruzamos el Paseo Colón (los monarcas y el el almirante coinciden en Granada en 1492, año de la reconquista de la ciudad y el descubrimiento de América con dote en las Capitulaciones de Santa Fe, epicentro de los seísmos y los piononos).

El puente de Triana lleva el nombre de Isabel II, que estuvo en su inauguración. La madre de Alfonso XII, la madre del rey que pudo reinar y del cuñado que se quedó con las ganas. La Giralda desde la calle Betis ofrece unas vistas impresionantes. Hace un tándem perfecto con la Torre del Oro. Desde el puente de San Telmo se divisa el palacio del mismo nombre donde pasó su infancia la reina de la película, objeto de esa bellísima canción escrita por Quintero, León y Quiroga que María José cantaba en el colegio. "Una dalia cuidaba Sevilla / en el parque de los Montparsié…".

Una trágica historia de amor que llegó al cine y a una copla de Quintero, León y Quiroga

Un palacio jalonado por los doce personajes que esculpió Antonio Susillo y que fue objeto de una maldición de los Montpensier (sin referirnos al primer Domingo de Adviento de hace dos años que trajo el relevo en la Junta de Susana Díaz por Juanma Moreno) novelada por Paco Robles. San Telmo, patrono de la Escuela de Mareantes en la que llegó a estudiar Bécquer, nació en la población palentina de Frómista, eje nuclear de varios caminos de Santiago, población famosa en los manuales de Historia del Arte por el cimborrio de su iglesia.

En la tierra natal de Ramón Carande, Juan Sebastián Elcano tiene calle junto al puente de San Telmo que va al real de la Feria y formó parte de la marinería que al mando de Magallanes, con los avales de Carlos V, salieron del muelle de las Mulas en agosto de 1519 para buscar las especias rozando el larguero del Tratado de Tordesillas. La primera Vuelta al Mundo partió del barrio de Los Remedios.

Al otro lado del puente aparece majestuoso el Hotel Alfonso XIII, nombre del nieto de Isabel II, del hijo de Alfonso XII, del bisabuelo de Felipe VI. El monarca que llegaba a Sevilla en tren a la estación de Plaza de Armas para ir conociendo los trabajos de la Exposición Iberoamericana de 1929, el canto del cisne del crepúsculo de la monarquía. Pero ésta es otra película que podría titularse ¿Dónde vas Alfonso XIII?

Por la calle Alfonso XII sí se puede ir a ver al Duque sin atún en la plaza de ese nombre

Ojalá y pudiera decir como el clásico a por atún y a ver al duque, pero iba a Cartagena para coger un barco que le dejó en el puerto de Marsella para iniciar un largo exilio al que sólo puso fin con el traslado de sus restos mortales al monasterio de San Lorenzo del Escorial, el refugio de Felipe II, pero ésta es otra película de hace cuatro siglos y cuatro Felipes.

Por la calle Alfonso XII, desde San Laureano hasta la Campana, sí se puede ir a ver al Duque sin atún en la plaza de ese nombre, Duque de la Victoria en honor a Espartero, el general de Granátula de Calatrava. En la plaza que preside otra de las obras cumbres de Susillo, la estatua de Velázquez. El pintor que trabajó en la Corte de Felipe IV, el rey capicúa del monarca actual.

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