Sevilla

Condenado un hombre a tres años y medio de cárcel por abusar sexualmente de su hijo

  • El padre decía al niño que era "un juego secreto" entre ambos y le amenazaba con tirar sus juguetes si decía algo

El abogado, José Roldán Guisado. El abogado, José Roldán Guisado.

El abogado, José Roldán Guisado. / Antonio Pizarro

La Audiencia de Sevilla ha condenado a un hombre que abusó sexualmente de su hijo durante un periodo de tres años y le dijo que era “un juego secreto normal” entre ambos, “del que no debía contar nada” a otras personas. Llegó incluso a prometerle pequeños regalos como recompensa y le amenazó con “tirar sus juguetes” si revelaba lo ocurrido. La condena impuesta por la Sección Cuarta de la Audiencia de Sevilla es de tres años y medio, ya que se le aplicó la atenuante de dilación indebida.

La sentencia relata que los hechos ocurrieron entre los años 2009 y 2012, cuando el niño tenía entre cuatro y siete años, cuando el crío no era consciente del significado de estos comportamientos de tipo sexual. Primero sucedieron en el domicilio familiar, hasta la separación del matrimonio en el año 2011, y después continuaron en la vivienda del padre.

El progenitor tocaba los órganos sexuales del menor, “a veces por encima de la ropa y otras, especialmente cuando lo bañaba, sin ropa alguna”. También le practicaba maniobras sexuales cuando estaba dormido y le tocaba el pene y las nalgas. “Así consiguió en no pocas ocasiones no sólo que el menor bajara su ropa mostrando sus genitales, sino también tocárselos, besarlos y acariciarlos con gestos claramente masturbatorios”. La víctima creía que estos gestos eran “cosquillas”.

Todo esto provocó en el menor una serie de “conductas sexualizadas que extrañaron a la madre”, que ha ejercido la acusación particular con el letrado José Roldán Guisado, del bufete M+R Abogados. La mujer llevó al niño a un psiquiatra. Éste apreció “conductas disruptivas” en el menor y recomendó tratamiento psicológico, lo que hizo que la madre lo llevara a una psicóloga. Ante esta profesional, el niño, “tras no pocas sesiones, acabó verbalizando las conductas que su padre realizaba con él”.

El crío presentaba trastorno por estrés postraumático crónico y un trastorno disocial. Para la condena se ha tenido en cuenta el testimonio del menor, que los jueces califican de “coherente, completo y del todo verosímil”, así como los informes de los profesionales que lo atendieron y también el de la madre, que “impresionó al tribunal como sincera y honesta”.

La Fiscalía solicitó seis años de cárcel para el acusado, mientras que su ex mujer pidió quince en total por abuso sexual y lesiones, delito este último del que fue absuelto al considerar el tribunal que el trastorno por estrés postraumático que sufrió el menor “no obedeció a un acto deliberado” del padre sino que “fue consecuencia del abuso”, por lo que este delito integra al otro.

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