Sevilla

El Consorcio de Turismo se convertirá en empresa municipal

  • Se coordinará con Contursa y operarán bajo la misma marca

  • La decisión ya ha sido comunicada a los trabajadores

Un turista hace fotografías en la Plaza de la Virgen de los Reyes. Un turista hace fotografías en la Plaza de la Virgen de los Reyes.

Un turista hace fotografías en la Plaza de la Virgen de los Reyes. / d. s.

El Consorcio de Turismo pasará a ser una empresa municipal. Tras varios meses barajando la fórmula idónea para dar continuidad al ente encargado de gestionar la principal actividad económica de la ciudad, el gobierno de Espadas ha optado por convertirla en una sociedad pública, al entender que así se garantizan mejor los derechos de los trabajadores y se logra una mejor inyección económica, uno de los principales problemas que afectan a dicho organismo desde hace más de una década. La decisión se comunicó este martes a los empleados.

La nueva empresa pública se coordinará con Contursa, encargada de la gestión de Fibes, y operarán bajo la misma marca, según señalaron fuentes municipales. Con esta decisión se pone fin al largo proceso de disolución del Consorcio de Turismo, una decisión tomada por el secretario del Ayuntamiento de Sevilla debido a la falta de financiación que padece el ente. Conviene recordar que el consorcio se concibió como un organismo cofinanciado en el que participaban varias administraciones: la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento, además del sector empresarial. Sin embargo, desde hace una década la única aportación procede de las arcas locales. El Ejecutivo andaluz dejó de poner dinero en 2004 y la Administración provincial, en 2006. La Cámara de Comercio lo financió por última vez hace siete años. El fedatario público, ante esta situación, acordó su disolución en 2014 -cuando aún gobernaba Zoido- al entender que se incumplían los requisitos de su constitución, ya que la única vía de ingresos era el Ayuntamiento hispalense.

La disolución del consorcio fue una "herencia" que recibió Espadas del anterior mandato popular. Nada se hizo al respecto en el último año de Zoido. El pasado invierno el gobierno socialista comunicó a los trabajadores del ente turístico la decisión dictada por el secretario y la necesidad de buscar una fórmula bajo la que seguir operando. En un principio se barajó la posibilidad de convertirlo en organismo autónomo, pero finalmente, se ha optado por que se constituya en una empresa municipal, 100% pública, como Lipasam y Tussam. Así se les dio a conocer este martes a los empleados que, según fuentes del Ayuntamiento, se muestran "conformes" con esta solución, pues desde el principio "se ha contado con ellos".

La disolución del consorcio la dictó el secretario municipal en el mandato de Zoido

El hecho de convertirse en empresa pública aporta una serie de beneficios con los que antes no contaba el consorcio. El primero será la posibilidad de elaborar un presupuesto propio a través de las transferencias económicas del Ayuntamiento. Unas cuentas que facilitan su autogestión. Al frente se encuentra el alcalde de la ciudad, que ocupa el cargo de presidente, y su gerente, Antonio Jiménez, quien desempeñaba esta función hasta ahora en el consorcio. Al ser una empresa municipal y autónoma, podrá potenciar también la captación de ingresos. "Ha sido la mejor fórmula para garantizar la continuidad de los empleados y aportar mayor eficacia a la gestión turística de la ciudad", señalan fuentes próximas al gobierno local.

Durante estos meses también se ha analizado el trabajo a desarrollar por la nueva empresa, que en todo momento habrá de estar coordinada con Contursa, encargada de la gestión de Fibes. La intención del gobierno de Espadas es que ambas entidades operen bajo la misma marca, que aún está por decidirse.

Con éstas, ya son tres disoluciones a las que se enfrenta el Ayuntamiento en el ámbito turístico en cuatro años. La dos primeras tuvieron lugar en 2013, durante el mandato de Zoido. En aquella ocasión hubo de ponerse fin a Fibes, la institución que explotaba el viejo palacio de Sevilla Este, cuyo accionariado compartía con la Diputación (que expresó su deseo de salir de este órgano) y la Cámara de Comercio; y al Consorcio de Fibes. A partir de entonces se creó Contursa, una empresa también municipal encargada de la gestión completa de Fibes. En el expediente de constitución se dejaba claro que la intención era "crear un instrumento que proporcione agilidad y seguridad jurídica", además de ser una herramienta fundamental para la captación del turismo de congresos.

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