Detenido por causar el pánico en una discoteca con una pistola de fogueo
Un joven de 20 años fue detenido tras sacar un arma simulada y disparar al aire al grito de "a quien se acerque lo mato".
Una pelea en una discoteca terminó el pasado domingo con un tiroteo y una intervención de la Policía Nacional, que detuvo al presunto autor de los disparos. El suceso ocurrió sobre las seis y media de la mañana del domingo en la discoteca 33, ubicada en la calle Sociología, en el polígono industrial Nuevo Torneo, y frecuentada principalmente por jóvenes latinoamericanos.
La trifulca comenzó en el interior de la discoteca, donde un hombre y una mujer se enzarzaron en una discusión después de que uno de los implicados golpeara involuntariamente al otro. La bronca subió de tono y en ella llegaron a participar más de diez personas. Pronto se convirtió en una pelea a puñetazos hasta que uno de los que se encontraba en ella sacó una pistola de un bolso tipo bandolera y disparó tres veces al aire.
La riña siguió en el exterior del local, donde el autor de los disparos volvió a apretar otras tres veces el gatillo con el arma hacia arriba. Varios testigos apuntan que disparaba mientras recorría la acera de la calle Sociología gritando "a quien se acerque lo mato" y "no sabéis quién soy yo". La Policía Nacional fue alertada del incidente y varias patrullas de este cuerpo llegaron al polígono Nuevo Torneo en cuestión de minutos. Allí fue detenido el presunto autor de los disparos, un joven de 20 años de nacionalidad ecuatoriana identificado mediante las iniciales J. M. V. Otros testigos aseguraron que este joven ya la semana anterior volvió a sacar el arma en la misma discoteca. La pistola fue hallada por los agentes oculta en un macetero situado a las puertas de la discoteca.
El joven fue detenido en un primer momento por una presunta tenencia ilícita de armas y amenazas graves, si bien horas después fue puesto en libertad por la propia Policía al acreditar que el arma era de fogueo, que la había adquirido en una tienda de Tomares, que no se trataba de un arma ilegal y que no disponía de más objetos de este tipo en su poder.
Aún así, la Policía Científica recogió seis casquillos en el lugar de los hechos -esta pistola puede disparar hasta siete proyectiles-, aunque el presuto autor de los disparos sólo admitió haber efectuado tres. El joven no tiene antecedentes delictivos. En el lugar de los hechos se presentaron tanto el padre como dos hermanas del dueño de la pistola.
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