Droguería Osario: la tenacidad como una de las bellas artes
Calle Rioja
Caravana de mujeres. Refugio Alonso abrió la tienda en 1937 para su hija, Esther Zapata, en el Postigo; su nieta nació en la tienda de Osario y se hizo con las riendas.
HAY que ser valiente para abrir una tienda en plena guerra civil (calle Arfe, 1937), para ampliar el negocio con otra en la dura posguerra (Puerta Osario, 1943). Y no hay que serlo menos, en puertas de las bodas de diamante de esta aventura familiar, para transmitir los conocimientos y seguir creando empleo.
Auxiliadora Lagares, 39 años, estuvo cuatro años en el paro y lleva cuatro días en la Droguería Osario. En un almacén familiar dedicado a la venta de azulejos, sanitarios, cocinas y materiales de construcción se aficionó al trato con el público, pero aquí es todo ojos y todo oídos para adentrarse en un mundo nuevo.
Del magisterio se encarga Refugio del Campo, tendera a su pesar, historiadora en primera persona de esta página de tenacidad y adaptación. Refugio nació el 11 de mayo de 1946 en la vivienda que había encima de una tienda que nació como droguería y se especializó en bellas artes y manualidades.
Se llama Refugio por su abuela, Refugio Alonso, la pionera de esta historia. "Ella abrió la tienda de Arfe cuando mi madre cumplió los 18 años. Mi madre y Quintín son los dos personajes principales". Vayamos por partes. Esther Zapata, la madre de Refugio, nació en El Real de la Jara y se casó con Fidel del Campo, uno de los muchos montañeses que vino a Sevilla a probar fortuna. Quintín Gil Nadal entró como aprendiz en la tienda de Puerta Osario en 1948, como consta en la reproducción a miniatura de la tienda que él diseñó y que se puede ver en el escaparate.
Quintín, tío y coleccionista de recuerdos de Rafael Gordillo, estuvo más de medio siglo en el mostrador de la droguería, fue consejero e inspirador de los pintores o aspirantes a serlo que pasaban por la tienda, primero de la escuela de Gonzalo Bilbao, más adelante de la facultad de Bellas Artes en Laraña. En 1969, Refugio del Campo se casó con Julio Bonald, nacido en 1940 en Villamartín (Cádiz), donde destinaron a su padre, perito agrícola del Servicio Nacional del Trigo. Al casarse con Refugio, Bonald se incorpora al negocio de su familia política, primero en la tienda del Postigo. Cuando Quintín se jubila en 1999, el marido de Refugio va a la Puerta Osario a ocupar su lugar. "Ocho días después de jubilarse Quintín, se muere mi madre", dice Refugio, "y la que se tiene que poner en el mostrador soy yo, que no quería tienda ni loca".
Junto a Auxiliadora Lagares, trabajan tras el mostrador José Luis Gómez, 37 años, y Rafael Mora, 33, que, pese a ser el más joven, es el más veterano de los empleados. Julio Bonald ya se jubiló y Refugio, su mujer, está deseando pasar el testigo. "Hay más de cien tipos de pinceles distintos, no hay nada informatizado, tienen que conocer al cliente, porque hay artículos que se traen por un cliente determinado. Cuando los vea sueltecitos, dejaré la tienda y me iré a recibir clases de pintura". Una paradoja de Refugio. "Si tuviera una pastelería, no comería dulces, pero vendo pinceles y quiero aprender a pintar". Como su cuñada Blanca Bonald, de la generación de las pintoras Carmen Laffón y Teresa Duclós.
Julio y Refugio tienen una hija, Esther, amiga de Auxiliadora, que hoy estrena su cuarto día en la empresa. El matrimonio está emparentado con escritores, con un importante poeta y novelista el marido, en parentesco de primo hermano, con un joven poeta y prestigioso reportero, en grado de sobrino, su mujer, hermana de Eduardo del Campo, abogado y pintor dominguero.
Al lado cerró la bodega El Punto, pero ellos no tiran la toalla. "Si hubiera seguido siendo sólo droguería habríamos cerrado hace años". Los artistas los salvaron cuando empezaron a comprar óleos Titán, pigmentos, suflato cálcico y ahora llegan a una tienda con epígrafes de pinacoteca: Figura, Paisaje, Marina.
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