Sevilla

Emergencia o alerta por sequía: cuáles son las diferencias y en qué situación estamos en Sevilla

Pantano de Melonares

Pantano de Melonares / Antonio Pizarro

Pese a las recientes lluvias, la sequía sigue preocupando en Sevilla y el resto de Andalucía. La situación es grave, mientras Sevilla y su área metropolitana se adentran en su sexto año consecutivo en déficit de lluvias, aunque las autoridades locales y autonómicas llevan tiempo tomando medidas y los sevillanos consumen menos agua que hace tres décadas. 

La situación en Sevilla, ¿emergencia o alerta?

Los Planes de Sequía establecen cuatro niveles o "umbrales de fases de gravedad progresiva de las sequías", como establecen desde la web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Estos niveles van desde la normalidad hasta lo más grave, que es la emergencia por sequía. Mientras que en el segundo nivel se encuentra la situación de pre-alerta y en el tercero (el penúltimo más grave) la situación de alerta por sequía.

Aunque desde el Ministerio señalan que hay medidas de vigilancia y control independientemente de la gravedad de la situación, las fases más graves se distinguen por la aplicación de las medidas de gestión, como elaboraciones de Reales Decretos por la sequía. También en estas fases se comienzan a establecer medidas de restricción de uso.

En Sevilla, el Plan de Emergencia (PEM) que rige es el elaborado por EMASESA, con el que se "analiza y establece el proceso de actuación necesario para gestionar y amortiguar los efectos negativos de los distintos tipos de escasez coyuntural". Según este PEM hay tres niveles que dependen de la situación en los embalses:

  • Prealerta: por debajo de los 324 hm3.
  • Alerta: por debajo de los 268 hm3. 
  • Emergencia: por debajo de los 221 hm3.

Sevilla se encuentra en el nivel de alerta desde el 21 de febrero, cuando EMASESA aprobó dejar atrás el nivel de emergencia por sequía gracias a las últimas lluvias que han aumentado las reservas de agua del 32% al 45%. En este nivel se realizan medidas de gestión (de demanda y oferta), además de medidas de control y seguimiento. Se intensifican también las campañas de concienciación y se busca reducir el consumo en un 5%. En el estado de alerta por sequía, el PEM de EMASESA incluye la prohibición del uso no consuntivos de agua, como puede ser baldeo de calles o riegos de zonas verdes, además de penalizar los usos excesivos o no permitidos.

Por otro lado, la situación de emergencia de EMASESA es la más grave, ya que es indicativo de que "el sistema solo dispone de reservas para atender la demanda durante 1 año". Por ello, se intensifican las medidas de las fases anteriores y se pueden llegar a adoptar medidas excepcionales. Se establece también la necesidad de reducir la demanda en un 10% a través de restricciones y, de ser necesario, de cortes en el suministro o reducción de la presión.

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