Sevilla

Escuelas dentro de hospitales

  • Aquilino Alonso visita el área pediátrica del Virgen Macarena con motivo del Día del Niño Hospitalizado.

  • Sevilla registró en 2016 más de 11.900 ingresos.

Aquilino Alonso, junto a representantes del Virgen Macarena, ayer en el aula hospitalaria. Aquilino Alonso, junto a representantes del Virgen Macarena, ayer en el aula hospitalaria.

Aquilino Alonso, junto a representantes del Virgen Macarena, ayer en el aula hospitalaria. / belén vargas

Los hospitales públicos sevillanos registraron el pasado año 11.929 ingresos de pacientes pediátricos, además 116.761 consultas externas, 185.813 urgencias infantiles atendidas y 3.371 intervenciones quirúrgicas a menores de 14 años. "Ser hospitalizado es un trauma muy grande para un niño", ya que sale de su casa para entrar en un "medio hostil", explicó este lunes el director de la Unidad de Gestión Clínica de Pediatría del Hospital Virgen Macarena, Martín Navarro, con motivo del Día del Niño Hospitalizado. "Hay que hablarles siempre con una ventana a la esperanza".

Coincidiendo con esta celebración, el consejero de Salud, Aquilino Alonso, visitó este lunes el área de Pediatría del Virgen Macarena, que cuenta con una ciberaula, una ludoteca (Diveraula), donde diariamente se desarrollan talleres gracias a la colaboración de una amplia red de voluntariado, y una escuela con tres maestras para que los niños hospitalizados puedan continuar con su formación y puedan seguir las clases en sus colegios cuando sean dados de alta.

Durante el curso 2015-2016, 3.891 menores de edad continuaron su formación a través de las 4 aulas hospitalarias existentes en el Hospital Virgen del Rocío, Virgen Macarena, Valme y De la Merced (Osuna), que suman 10 profesores en total. A esta cifra se unen otros 170 alumnos procedentes de la unidad de salud mental de Sevilla, que cuenta con cuatro profesores.

"Este tipo de aulas beneficia mucho a los niños. Les motiva y les ayuda a distraerse", comentó en el aula la madre de una niña de 12 años con encefalomielitis aguda diseminada (EMAD), una enfermedad neurológica que se manifestó tras "una vacuna", según explicó su madre.

En la mesa de la sala, Sergio juega con su madre. Tiene seis años y padece mononucleosis o "enfermedad del beso", como señaló su padre. "Lleva hospitalizado desde el lunes con fiebre muy alta. Ya está mejor y en esta aula puede jugar con otros niños. Aquí se entretiene. Ya está aburrido, quiere irse a casa", comentó su padre.

Las aulas hospitalarias se pusieron en marcha en 1988 a través de un convenio entre el Servicio Andaluz de Salud y la Consejería de Educación. En el caso del Virgen Macarena, las tres profesoras del aula hospitalaria, Begoña Díaz, Dolores Ruiz y Concepción Osuna, también visitan las habitaciones de aquellos niños en edad escolar que no pueden bajar a la escuela, en la quinta planta, para impartirles clase. El pasado curso, casi mil niños recibieron formación en este hospital. "Este programa no sólo beneficia a los niños, creo que también ayuda a los padres, que conocen a otros padres en la misma situación y pueden tomarse un respiro mientras su hijo está con nosotros", indicó Begoña Díaz.

El doctor Martín Navarro reconoció que, pese a lo delicado que es tratar a un niño, siempre resulta "más fácil realizarle la historia a un niño que a un adulto" porque "ellos nunca mienten" y es fácil reconocer en "la expresión de su rostro" su estado.

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