salud

Especialistas del Virgen del Rocío coordinan un proyecto multicéntrico para mejorar el estado nutricional de pacientes con cáncer

El equipo coordinador del proyecto en el Virgen del Rocío.

El equipo coordinador del proyecto en el Virgen del Rocío. / M. G.

Un grupo de especialistas andaluces ha creado el proyecto NOA, Nutrición Oncológica en Andalucía, cuyo objetivo es mejorar la nutrición del paciente oncológico. Un total de 16 profesionales de siete hospitales y un centro de salud participan en esta iniciativa, liderada desde la unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen del Rocío.

El proyecto está coordinado desde el Virgen del Rocío por el especialista en Endocrinología y Nutrición, Pedro Pablo García Luna, también presidente de la Sociedad Andaluza de Nutrición Clínica y Dietética (SANCYD). Además, entre sus autores se encuentra el director del Plan de Oncología de Andalucía, David Vicente. La Fundación Progreso y Salud, con el soporte de Nestlé y el grupo Pulso, completan el elenco de actores participantes dentro de este proyecto de colaboración público-privada.

En concreto, colaboran los hospitales Virgen del Rocío y Virgen Macarena (Sevilla); Puerta del Mar y Hospital de Jerez (Cádiz); Regional Universitario y Virgen de la Victoria (Málaga); Reina Sofía (Córdoba); y el centro de salud Virgen del Mar (Almería). Es importante destacar que han participado profesionales de distintas especialidades (endocrinólogos, oncólogos, radioterapeutas, enfermeras, y dietistas) y asociaciones de pacientes.

Hasta la fecha, se han completado tres fases del proyecto. En la primera se evidenciaron 26 áreas de mejora, que en una tercera fase se han evaluado prospectivamente en tres de los centros (los hospitales Virgen del Rocío, Virgen Macarena y Regional de Málaga).

Así, han comenzado con la implementación de tres de ellas, que se centran en la evaluación de indicadores sobre cribado nutricional y en los comités de tumores.

En este sentido, el cribado nutricional ha llegado al 80% de las historias clínicas de oncología en pacientes no hospitalizados con diferentes tipos de tumores (cabeza y cuello, esófago, gástrico, biliopancreático, o colorrectal) en los centros participantes. Este porcentaje sube en los pacientes ingresados, y abarca prácticamente a todos los pacientes.

Por otro lado, se ha registrado activamente la participación de las unidades de nutrición clínica en comités de tumores en estos centros. Y en todos ellos, se ha incrementado el número de pacientes valorados.

El punto de partida de todos estos datos es que, según la práctica clínica, los pacientes oncológicos sufren con gran frecuencia desnutrición, debido a anorexia asociada a la patología oncológica con disminución de la ingesta y al propio catabolismo inducido por el tumor. Además, cuando están en tratamiento oncológico sufren de vómitos, náuseas y trastornos intestinales que pueden llevar a mayor pérdida del apetito y pérdida de peso. Existe una relación directa, por tanto, entre el estado nutricional, capacidad funcional, calidad de vida, y respuesta al tratamiento oncológico. Y de ahí, el punto de partida del proyecto NOA.

De hecho, la desnutrición puede influir en los resultados del tratamiento oncológico, retrasar la cicatrización de heridas, empeorar la función muscular y aumentar la morbilidad quirúrgica y el riesgo de complicaciones postoperatorias. También puede afectar la tolerancia y la respuesta a los tratamientos antineoplásicos, lo que a su vez puede conducir a una estancia hospitalaria prolongada, aumentar el riesgo de interrupciones del tratamiento e incluso reducir la supervivencia.

De ahí que los investigadores del proyecto NOA hayan analizado la situación y, tras ello, hayan recomendado que se instaure un cribado nutricional en el área de Oncología de los hospitales. Igualmente, que las unidades de nutrición participen en los comités de tumores y se mejore la coordinación de todas estas áreas. Para su correcto desarrollo, también se propone facilitar formación en cribado nutricional.

Estas ideas han sido avaladas por las revistas científicas Nutrición Hospitalaria, que publicó la primera fase del proyecto NOA, y la revista Nutrients, que publicó la evaluación de la intervención nutrición en pacientes con cáncer. Están disponibles en este enlace.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios