Sevilla

Gavidia Un centro de salud y deporte

  • El gobierno de Espadas negocia con la empresa Forus para que explote el edificio de la antigua comisaría de Policíal Barceló y una compañía internacional hotelera vinculada al Grupo Mandarín presentan ofertas por el inmueble

Gavidia Un centro de salud y deporte Gavidia  Un centro de salud y deporte

Gavidia Un centro de salud y deporte

Un centro de salud y deporte. Mucho más que un simple gimnasio. Una oferta que combine la actividad deportiva con la sanitaria y la cultural. Es el proyecto que quiere el gobierno de Juan Espadas para el edificio de la antigua comisaría de la Plaza de la Gavidia. Así lo está negociando el ejecutivo local con la empresa Forus, con sede en Coslada (Madrid) y que cuenta con quince centros ya operativos en España. Su especialidad es, precisamente, la gestión de edificios municipales en régimen de concesión para fines deportivos, de ocio y salud. El Ayuntamiento quiere sacar los pliegos de adjudicación en el tercer año de mandato. Se trabaja con la premisa de que la Gavidia no puede seguir así en el estado actual, un edificio en deterioro por su falta de uso, improductivo y que genera costes elevados de seguridad para las arcas municipales. La oferta de Forus es la que más entusiasma al gobierno. En la mesa del alcalde hay otras dos ofertas en firme, pero para uso hotelero. Una ha sido presentada por la cadena Barceló, que ya cuenta con establecimientos en Sevilla, y otra por una compañía internacional vinculada al Grupo Mandarín, que no dispone de negocios en la ciudad. El gobierno considera que no hay un déficit de camas de hoteles en el centro de la ciudad, por lo que resultaría complejo convencer a la opinión pública de la necesidad de entregar el inmueble para la apertura del enésimo hotel en el casco histórico, un distrito necesitado de otro tipo de equipamientos, máxime cuando el Pleno del Ayuntamiento se ha pronunciado en tal sentido al respecto.

El edificio tenía concedido el uso comercial por la Junta de Andalucía, en función de una resolución del Consejo Consultivo, una posibilidad que se logró en el final del mandato de Juan Ignacio Zoido como alcalde y que aún no está publicada oficialmente. Pero el Pleno del Ayuntamiento, siendo alcalde Juan Espadas, blindó el uso público y social del edificio al aprobar desistir de la modificación del PGOU promovida por el gobierno municipal del PP y que cambiaba la calificación de este suelo a un uso terciario.

Los empresarios valoran más la honestidad y el compromiso ético de los recién titulados

El gobierno actual considera que el centro de salud y deporte podría encajar en los "usos compatibles" con el principal sin necesidad de afrontar procesos complejos de recalificaciones. En ningún caso se concibe destinar una parte del edificio a centro deportivo y otra a hotel. La parcela está calificada en el PGOU para acoger un equipamiento público, concretamente un Servicio de Interés Público y Social (SIPS) con categoría sociocultural, no un centro comercial, de ahí la importancia de que el uso no sea un mero gimnasio, de grandes dimensiones como el que está junto a la estación de Santa Justa, sino un centro destinado a muchos más fines: salud y cultura

Forus es una empresa privada fundada en 2010 que opera bajo el modelo de concesión administrativa, precisamente el planteable en el caso del edificio de la Gavidia. Presidida por Ignacio Triana, Forus se dedica a la construcción o rehabilitación de centros deportivos municipales y a su gestión posterior. La compañía tiene como objetivo "promover el deporte y los hábitos de vida saludables entre la población, para lo que creamos infraestructuras de calidad y con las mejores equipaciones deportivas". Forus explica que sus centros tienen como pilares el "deporte, el ocio y la salud".

Forus comenzó el año con fuerza. En enero inauguró su primer centro deportivo en Andalucía, en Málaga, y posteriormente decidió reforzar su presencia en la ciudad andaluza con otro centro más, gracias a un acuerdo al que ha llegado con el Ayuntamiento mediante el cual ha obtenido la concesión del centro deportivo Cruz de Humilladero.

Hace un mes que Ignacio Triana, presidente de la compañía, participó en un congreso donde ofreció los resultados actuales de la empresa. Expuso que la compañía tiene actualmente 15 centros repartidos entre Madrid (8), Valencia (2), Canarias (2), Málaga (2), Segovia (1) y acaba de adquirir uno en Lugo, el primero en suelo privado de la empresa. En estos años han pasado de facturar 0 a 25,5 millones de euros -precisó- y, además, tienen un ebitda del 47%, de más de 10 millones de euros, que espera aumentar hasta 14 en 2019. En su opinión, los motivos que han llevado a Forus a una situación económica boyante son muy concretos. Forus tiene claro el perfil del potencial cliente: "No tenemos vestuarios VIP ni vendemos botes de suplementos o tenemos mancuernas de 60 kilos, cosas reales que me he encontrado en algunas concesiones". Su apuesta fue reducir la plantilla: "Así los que se quedan se ganan la vida en Forus y cuando hay un puesto de promoción interna, procuramos que lo ocupen ellos. En otras palabras, no se puede intentar fidelizar clientes si no tenemos fidelizado el personal". En política de personal, la empresa que aspira a hacerse con el edificio de la Gavidia redujo en su día el organigrama para operar sólo con director y subdirector, sin coordinadores intermedios: "Con más carga para pero más eficiencia". La estructura de Forus es centralizada. "Es difícil tener 15 centros y no tener una estructura centralizada, con unos procedimientos unificados, aunque la orientación debe ser de ayuda a los distintos clubs, no ser sus jefes'".

Calificó de "fundamental" la selección de las ubicaciones de los centros. Y se refirió al reparto accionarial de la compañía: "Tenemos un fondo de capital riesgo que tiene un 30% de las acciones, mientras fundadores y directivos mantenemos el resto. Creo que nos aporta un plus".

El edificio de la antigua comisaría de la Gavidia está catalogado. Su grado de protección sólo permite proyectos de rehabilitación al estar blindado como hito de la arquitectura del movimiento moderno en España y ser parte del patrimonio inmueble de Andalucía. El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) explica en su base de datos que la construcción de este edificio es "ejemplo de la arquitectura contemporánea de máximo nivel" y lamenta el abandono "incomprensible" que ha sufrido pese a su trascendencia nacional e internacional. Es un patrimonio inmueble por la arquitectura del edificio en sí y porque "implica un reconocimiento de la proyección que la arquitectura del Movimiento Moderno tuvo en la modernización de la sociedad española en la segunda mitad del siglo pasado".

En la capital andaluza supuso "un hito en la introducción de la arquitectura del Movimiento Moderno en el centro histórico de Sevilla" y constituye "un testimonio excepcional de un periodo de la historia social y política de España, hecho que ha motivado el reconocimiento de su valor patrimonial a través de su inclusión en prestigiosos registros y estudios realizados hasta ahora en materia de Patrimonio Contemporáneo a nivel andaluz, español y mundial".

Realizado en acero, vidrio y revestimiento de piedra, fue diseñado en 1962 por el arquitecto catalán Ramón Montserrat, que renunció a dirigir la obra por las condiciones que le imponía la Dirección General de Seguridad, explica el IAPH. Por ese motivo, la obra las desarrolla entre 1963 y 1964 el prestigioso estudio sevillano Arquinde, liderado por los arquitectos Ángel Díaz Domínguez y Jaime López de Asiaín.

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