La Hispalense ultima la renovación de su célebre Historia de Sevilla en bolsillo
La colección creada por Morales Padrón a mediados de los años 70 recogerá los aportes de las últimas investigaciones
Concebida e impulsada a mediados de los años setenta por el recientemente fallecido profesor Francisco Morales Padrón, la Historia de Sevilla en bolsillo del Secretariado de Publicaciones de la Hispalense se ha convertido en una colección en la que convergen felizmente el éxito popular y el respeto intelectual de los historiadores profesionales.
Ahora, después de más de tres décadas, la Universidad de Sevilla emprende la tarea de revisar los contenidos de unos volúmenes que, aunque siempre guardarán interés por estar escritos por primeras firmas de la historiografía española -algunas de las cuales ya han desaparecido-, sí requieren de una actualización con la que incorporar los nuevos datos y reflexiones surgidos en los últimos años gracias a las excavaciones arqueológicas e investigaciones en los archivos desarrolladas por las nuevas generaciones, algunas de las cuales han dado un giro copernicano a la interpretación del pasado de nuestra ciudad.
El objetivo sigue siendo el mismo que en su día fijó Morales Padrón: dotar a la ciudad de una historia que se aleje del narcisismo del que muchas veces peca la erudición local, y que aúne el rigor historiográfico con la amenidad de los textos. Como apunta el director del Secretariado de Publicaciones, el historiador Antonio Caballos Rufino, "es una obligación universitaria divulgar con alta calidad".
Esta labor ya ha comenzado con los cuatros volúmenes dedicados a la ciudad en la antigüedad, el periodo islámico y los siglos XVII y XX. El primero, que en su día fue escrito por el fallecido Antonio Blanco Freijeiro -que murió en 1991 y que antes de cambiar su cátedra en Sevilla por la de la Complutense de Madrid dejó una honda huella en la cultura local- corre a cargo de Fernando Amores y Salvador Ordóñez, dos investigadores que han realizado una intensa labor para comprender los primeros siglos de historia de la ciudad. En su día, esta obra que llegó a tener hasta tres ediciones, llevó por título La ciudad antigua. De la prehistoria a los visigodos.
El volumen dedicado la Sevilla islámica, cuya primera versión no salió hasta 1984, corre a cargo de Rafael Valencia, arabista de la Hispalense que, recientemente, ha ingresado en la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla. Tomará el relevo del libro escrito por Jacinto Bosch Vilá tras la renuncia de varios historiadores que consideraron demasiado ardua la tarea.
No poca responsabilidad tendrá el catedrático Manuel Castillo Martos, quien coordinará el volumen dedicado a la Sevilla del siglo XVII, que en su día escribió Antonio Domínguez Ortiz, una de las cimas de la historiografía española del siglo XX y que siempre tuvo en la ciudad hispalense a uno de sus temas de estudio más queridos.
El libro dedicado al siglo XX será revisado por parte de los historiadores que lo realizaron en su día, como Leandro Álvarez Rey o María Parias. Por desgracia, faltará la pluma de Alfonso Braojos, ya fallecido.
La intención del Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla es que estos volúmenes estén listos para la próxima Feria del Libro, que se celebrará, como es tradición, en la Plaza Nueva en primavera.
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