Joaquín Díaz González | Plaza Nueva “Desde un balcón de Asunción nos tiraron un cubo de agua”

  • Como delegado municipal de Los Remedios, impulsó la peatonalización de Asunción, que ha sobrevivido a tres alcaldes. Cuarenta años en Agromán y más de cuarenta en el PSOE, donde lleva el mando en Triana

Joaquín Díaz, en la cafetería Doña Manuela, en la calle Pagés del Corro de Triana. Joaquín Díaz, en la cafetería Doña Manuela, en la calle Pagés del Corro de Triana.

Joaquín Díaz, en la cafetería Doña Manuela, en la calle Pagés del Corro de Triana. / Víctor Rodríguez

LA Asunción es una iglesia de su pueblo y una calle de Sevilla que se peatonalizó en su mandato de concejal. Joaquín Díaz (Santa Olalla del Cala, 1948) es secretario general de la Agrupación Triana del PSOE donde están Susana Díaz y Monteseirín.

–¿Cuándo llega a Sevilla?

–Primero de adolescente, vivía con unos tíos míos en Las Candelarias. Hice oposiciones a mecánico de Telefónica, me destinaron a Barcelona y me volví al pueblo.

–¿Y después?

–En 1986, ya con Agromán, que tenía las oficinas en Plaza Nueva.

–¿Cómo entra en Agromán?

–Llegaron a mi pueblo a hacer prospecciones geotécnicas, trabajé con ellos y después me fui a Madrid. Estuve 41 años con la empresa. Primero en cimentaciones especiales, pilotes y mantenimiento. Empecé en Alcalá de los Gazules y acabé en Santander; tuve que ir a la mili en San Fernando.

–De norte a sur...

–Cuando termino la mili, me incorporé en Albacete a trabajos del trasvase Tajo-Segura.

–¿Qué Madrid conoció?

–Llegué en 1973. El atentado de Carrero. La Transición, Tierno Galván, la matanza de Atocha, la movida, la intentona de Tejero.

–¿Y en el PSOE?

–Teníamos un piso más o menos consentido en la calle Velázquez. Yo pertenecía a la Agrupación de Latina. En el Congreso donde se abandona el marxismo, estaba de organización en la puerta del despacho de Felipe González.

–¿Allí fue candidato?

–En la primera Asamblea Constituyente de Madrid iba de número 51, se lo cambié por el 73 a una compañera de Chinchón y sacamos 51 escaños.

–¿Por qué vuelve a Sevilla?

–Como emigrante yo soñaba con volver, aunque Madrid como ciudad me encanta. Agromán creó una División de Carreteras, yo iba de jefe de obra con un tractor y el sistema de prospecciones. En puertas de la Expo, me incorporé al equipo del AVE. De hecho, cuando me llaman para el Ayuntamiento en 2007 estaba en el tramo de Almodóvar del Río a Málaga.

–¿Quién le llama para las listas?

–No era la primera vez. Me lo propuso Susana Díaz.

–Concejal con casi 60 años. Vocación tardía...

–En absoluto. Yo he estado toda mi vida metido en política.

–¿Cómo vio Sevilla al volver?

–Manuel del Valle era alcalde de Sevilla y Paco Arcas de Triana. Ya se empezaba a notar gran ciudad, con mucha más vida cultural.

–¿Qué se trajo de Madrid?

–Mis tres hijos. Como el más pequeño tenía dos años cuando llegamos, es el más sevillano, el más trianero. El único bético. Sus dos hermanos son madridistas.

–¿Casado con la O obrero de Agromán o con la del PSOE?

–Casado con Ángela, mi mujer, también de Santa Olalla. Nos casamos el 31 de diciembre de 1971. De luna de miel vinimos a Sevilla, a Casa Calvillo, en Sierpes, cuyo encargado veraneaba en mi pueblo. El 8 de enero me incorporé a los trabajos en el Noguera Ribagorzana, río que separa Cataluña de Aragón. En un pueblo de Huesca, Canelle, de donde es el periodista Manuel Campo Vidal.

–¿Mejor recuerdo de concejal?

–Era delegado de Los Remedios. Le pedí a Isabel Guerra-Librero, arquitecta del PA, que hiciera un anteproyecto para peatonalizar la calle Asunción. Se lo dije a Alfredo: alcalde, tengo una bomba para el verano. En el equipo de gobierno había división de opiniones. Me reuní con los comerciantes y con su asesor, Moeckel. Llevaron un pliego de firmas.

-¿Lo recuerda cada vez que llega la Feria?

–Por supuesto. Alfredo le echó valor. Las obras se hicieron en once meses. Recuerdo un día que volvíamos con la calle vallada, el alcalde tenía el coche en la plaza de Cuba. Desde un balcón de Asunción nos tiraron un cubo de agua.

–Cuatro años en el gobierno y cuatro en la oposición...

–Una diferencia abismal. La oposición es dura y muy fría.Mucha calle, hablar con la gente y sin posibilidades de realizar nada.

–¿Grandes guiones sin película?

–Peor. Te sientes como un guionista al que le quitan el guión.

–¿Además de peatonalizar?

–Yo destacaría los 52 millones de euros que se invirtieron en los colegios públicos.

–¿Los hijos madrileños se adaptaron?

–Me han dado tres nietas: Daniela y las mellizas Paula y María.

–¿Les cuenta que el abuelo fue concejal ‘allá en la mina’?

–Son pequeñas. La mayor nació cuando salí del gobierno, en 2011.

–Ese año el PSOE pierde la Moncloa y el Ayuntamiento, pero usted gana lo más grande.

–Sin duda.

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