Sevilla

La Junta mantiene las ayudas a la conservación del patrimonio sacro

  • Se trata de una de las medidas innovadoras del Gobierno del Cambio. Se aplaza el cobro de los accesos a los museos, pero no la partida de ayudas a la restauración de bienes

La consejera de Cultura y Patrimonio, Patricia del Pozo La consejera de Cultura y Patrimonio, Patricia del Pozo

La consejera de Cultura y Patrimonio, Patricia del Pozo / M. G. (Sevilla)

Se congela la medida de cobrar por las entradas a los museos, pero no las ayudas directas a la conservación del arte sacro, uno de los estandartes del Gobierno del Cambio en materia de protección del patrimonio. La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico publicará de manera inmediata la orden de convocatoria de ayudas para el arte sacro, manteniéndose la cuantía total de las mismas, que es de 750.000 euros. Esta medida coincide con el Plan de Impacto Económico por la Cultura diseñado por la Consejería y que la consejera Patricia del Pozo anunciará en breve. La Junta ya ha anunciado el pago de las ayudas pendientes desde 2014 a 2018 por anteriores gobiernos a colectivos de artes visuales por 1,3 millones y las de 2019 (un montante total de 5 millones) y la compra de obras de arte a galerías andaluzas por 500.000 euros.

La propia consejera ha visitado algunas sedes canónicas donde se encuentran valiosos bienes artísticos que podrían acogerse a estas ayudas. La Junta es consciente de que la cuantía no es elevada, pero siempre se puede aumentar en años próximos. Se trata de un primer paso en favor de un sector clave en el patrimonio andaluz. Muchas entidades y corporaciones que a lo mejor no tenían bienes que pudieran acogerse a los programas del IAPH, podrán aspirar a estas ayudas directas. 

A pesar de estar en estado de alarma y con los plazos administrativos suspendidos mientras dure, la Consejería va a lanzar de manera inmediata la convocatoria de ayudas para que las hermandades y colectivos que puedan acogerse a las mismas vayan preparando la documentación y aspectos requeridos para solicitar las ayudas. De esa forma, el plazo de la convocatoria comenzará a contar a partir del día después del fin del estado de alarma.

La Consejería hace un gran esfuerzo manteniendo, a pesar de la situación, íntegra la cuantía porque entiende que es una medida fundamental para reactivar el sector del arte sacro, que ha sufrido también la emergencia sanitaria dado que ha visto paralizada toda su actividad. Se trata de una ayuda directa al sector y a los colectivos vinculados, como orfebres, conservadores, restauradores, etcétera, por lo que la Consejería que es una ayuda directa a la generación del empleo vinculado con la Semana Santa de toda Andalucía.

La orden reguladora establecía dos líneas: la primera, dirigida a la conservación y restauración del patrimonio, y la segunda, destinada a la realización de inventarios que faciliten el conocimiento de los bienes muebles conservados en Andalucía. Los bienes a los que se dirigen las ayudas están divididos en tres categorías: patrimonio mueble (pintura, escultura, grabado, dibujo, retablística, textiles, orfebrería, cerámica, azulejería…), patrimonio documental y patrimonio bibliográfico.

Los posibles beneficiarios de las ayudas serán los colectivos inscritos en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia que tengan la propiedad, la posesión o sean titulares de otros derechos sobre bienes muebles del patrimonio histórico de carácter religioso en Andalucía, no limitándose, por tanto, a ninguna confesión religiosa en particular. 

Tanto para la conservación-restauración como para el inventario del patrimonio histórico de carácter religioso en Andalucía se ha previsto financiar hasta el 80 por ciento del presupuesto de la actividad, siendo compatible con otras fuentes de ingresos. Así, en la primera línea, la dotación económica alcanzará un máximo de 30.000 euros, y en la segunda, hasta 15.000 euros.

La evaluación de las solicitudes y el análisis de la documentación se llevará a cabo por una comisión de valoración, integrada por empleados públicos de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico.