Calle Rioja

Jura de bandera en la Plaza de España

  • Más de mil personas participaron en una multutidinaria jura de bandera, prólogo del Día de las Fuerzas Armadas que se celebrará en Sevilla el 1 de junio

Salva de disparos al final de la jura de bandera durante el homenaje a los caídos Salva de disparos al final de la jura de bandera durante el homenaje a los caídos

Salva de disparos al final de la jura de bandera durante el homenaje a los caídos / Juan Carlos Vázquez

TRES paracaidistas sobrevolaron la Plaza de España. Los dos primeros le marcaron el territorio al compañero en ese semicírculo mágico que diseñó Aníbal González como columna vertebral de la Exposición Iberoamericana de 1929. El tercero, como si fuera haciendo windsurf en el cielo con la bandera como tabla depósito lentamente sus pies en tierra ante la ovación general.

Era la antesala del acto central, la jura de bandera que protagonizaron más dos mil personas ajenas al estamento militar. Los jurandos fueron repartidos en nueve zonas mientras se iban colocando nueve banderas de las Fuerzas Armadas: Tercio de la Legión Alejandro Farnesio, con sede en Ronda; Regimiento de Guerra Electrónica 32 y Agrupación de Apoyo Logística 21 de Sevilla; Grupo de Regulares 54 de Ceuta; Regimientos Córdoba y La reina de Córdoba; Regimiento Saboya de Badajoz; Regimiento Nápoles y Sexta Brigada de Pracaidistas de Madrid.

El acto estuvo conducido por el periodista Cristóbal Cervantes. Al final de la multitudinaria jura, Juan Gómez de Salazar, teniente general de la Fuerza Terrestre, explicó el significado de este ejercicio de lealtad colectiva. La bandera es la sinécdoque de la patria, que se puede defender de muchas maneras “por encima de creencias e ideologías”.

Una defensa en la que el tronco común es la Constitución Española de 1978 y en torno a ella sus principios de soberanía, unidad, independencia e integridad. Defendió España como un compendio de culturas, costumbres y hazañas donde conviven las tradiciones del pasado y los ideales del futuro. Con el ejemplo de quienes “no quisieron defender otra bandera y no supieron morir de otra manera”.

Si la Exposición de 1929 fue un homenaje a la España que se abrió al mundo –siete años antes de que se cerrara en sí misma– la jura de bandera de ayer fue el primero de los actos que el Ministerio de Defensa organiza para conmemorar los treinta años de misiones en el exterior, que tendrán como colofón la celebración en Sevilla el próximo 1 de junio del Día de las Fuerzas Armadas, con la presencia de los Reyes.La jura de bandera provocó la curiosidad y el asombro de los cientos de turistas que se daban cita en la plaza de España. Juraron la bandera Francisco Herrero, presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Miguel Ángel Castro, rector de la Universidad Hispalense, Raquel Revuelta, empresaria y ex Miss España, el cantante Manuel Lombo, el abogado Joaquín Moeckel y el ex delegado de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla Bernardo Bueno, en la actualidad alcaide del Alcázar. Un cargo que en su momento ocupó Barbosa, el protector y suegro de Magallanes, y que en tiempos tuvo un rango militar. El socialista Bernardo Bueno no hizo la mili “por falta de vista”. Los únicos cuarteles de Sevilla que conocía eran el del Carmen, donde lo descartaron para el Ejército, y el de la Maestranza de Artillería, sede de Cita en Sevilla, la gran aportación de Bueno a la cultura local. En este domingo de campaña, sus correligionarios estaban en la Alameda y el Alamillo, él prefirió El Álamo.

Estuvieron presentes el delegado del Gobierno en Andalucía, Lucrecio Fernández;el delegado de la Junta, Ricardo Sánchez; el subdelegado del Gobierno, Carlos Toscano; el diputado Francisco Serrano. Luis Manuel Halcón de la Lastra juró bandera con su hija y dos de sus yernos.

Muchas eran las motivaciones, como formas de defender la patria. Juraron algunos periodistas. Uno de ellos juró bandera cuatro décadas después de terminar el campamento en el Centro de Instrucción de Reclutas Santa Ana de Cáceres. Contaba ayer que no pudo jurar bandera en aquel tórrido verano extremeño en el curso del cual murieron dos Papas –Pablo VI y Juan Pablo I– porque el mando, conocedor de su incipiente relación con el periodismo, le encargó un reportaje para la revista del centro sobre las vivencias de esa jornada entre los reclutas y sus familiares. Ayer pudo saldar su deuda.

La belleza del descenso de los paracaidistas era como un homenaje a Leonardo da Vinci en el quinto centenario de su muerte. Más de dos mil personas jurando bandera en la Plaza de España y otras tantas participando en la prueba de Triatlón que obligó a cortar el tráfico en las inmediaciones de la Cartuja.

Las actividades previas al Día de las Fuerzas Armadas se completarán con una exhibición ecuestre en la plaza de Toros el 30 de mayo, festividad de San Fernando; una demostración operativa los días 30 y 31 entre los puentes de Triana y San Telmo; una exposición estática en la Plaza de España y el Parque de María Luisa; un encuentro de música militar y homenaje a los Caídos en la plaza de España (31 de mayo); y una presencia naval en el muelle de las Delicias entre el 30 de mayo y el 1 de junio.

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