Los Invisibles | Enrique Sánchez

“El Mesías de los Beatles sería Jesús”

  • En un nuevo aniversario del asesinato de John Lennon, el líder de los Escarabajos vuelve a homenajear al cuarteto de Liverpool en los 25 años del grupo sevillano

Enrique Sánchez, líder de Los Escarabajos, junto al Alcázar de Sevilla. Enrique Sánchez, líder de Los Escarabajos, junto al Alcázar de Sevilla.

Enrique Sánchez, líder de Los Escarabajos, junto al Alcázar de Sevilla. / Juan Carlos Vázquez

EN tributo a los Beatles, Enrique Sánchez (Sevilla, 1960) actúa esta noche (sala Malandar) con Los Escarabajos, 38 aniversario del asesinato de John Lennon, trae al productor del cuarteto de Liverpool, Chris Thomas, y al estilista Leslie Cavendish.

–En 1965 los Beatles cantan en Madrid y Barcelona. ¿Su relación con Andalucía?

–Paul McCartney entró con su coche desde Irún en 1966. Con José Ángel Martín reconstruimos el viaje hasta Sevilla. En Burdeos recogió a Mal Evans, el road manager. Quería darle la sorpresa a John Lennon, que estaba en Almería rodando Cómo ganamos la guerra, de Richard Lester.

–¿Y qué pasó?

–En Córdoba Paul se enteró de que Lennon había vuelto a Londres y decide venir a Sevilla. Lo maravilloso es que en ese doble viaje, Lennon escribió en Almería Strawberry Fields Foerever y Mcartney en Sevilla Penny Lane. Su estilista le rapó el pelo para que pasara desapercibido.

–¿Dónde estaba el día de la Inmaculada de 1980, cuando asesinan a John Lennon?

–En la Universidad. Hacía Química. Tengo dos carreras científicas y me dedico a la música.

–¿Quién le inocula el veneno?

–Mi madre, con once años, en 1971. Ellas son las que nos inoculan los mejores venenos. En el patio de mi casa en Sanlúcar la Mayor, como me gustaba la música inglesa, Tony Roland, los Pop-Tops, mi madre vino a Sevilla, me compró un disco de los Beatles y aquello cambió mi vida.

–¿El nombre de la ‘culpable’?

–María Isabel Romero Rossi. Tiene una calle en el pueblo. Su padre, mi abuelo materno, era José María Romero Martínez, el médico que aparece en la foto de los poetas del 27. Lo fusilaron.

–A Lorca lo matan con 38 años y a Lennon con 40...

–Hay muchos paralelismos.

–¿Desertó de la Universidad?

–A cambio, doy un curso de libre configuración sobre los Beatles.

–El año que McCartney y Lennon vienen a Andalucía Inglaterra gana el Mundial y el Madrid yeyé la Copa de Europa...

–No soy muy futbolero, pero creo que un álbum recopilatorio salio azul por el Everton y otro rojo por el Liverpool. Es una ciudad muy dual, como Sevilla.

–En Liverpool está enterrado el sevillano Blanco White...

–Siempre hablamos de él. En Liverpool hay un monumento muy cerca de La Caverna.

–¿Qué hay de los Beatles en Massiel, que ganó Eurovisión en Londres en 1968?

–Es muy beatlemaníaca. Creo que fue a uno de los conciertos de Beatles en España. Y Karina incluyó una versión en Pasaporte a Dublín y actuó con nosotros.

–Care Santos ganó el Nadal con una novela sobre cinco amigas que coincidieron en el concierto de los Beatles en Barcelona.

–Vamos a presentar un libro de Olvido Guzmán, No hay nadie, creo, en mi árbol, una letra del disco Strawberry. Jesús Luengo sacó una novela, Cabildo extraordinario, de una trama policiaca en Semana Santa a partir de letras de los Beatles.

–Hoy, conferencia y concierto.

–Y con la entrada de la conferencia, el último disco de Escarabajos, Poor and Young (Pobre juventud), como una película con Juan Diego y Juan Luis Galiardo, y un poema de D.H. Lawrence.

–¿Un recuerdo del viaje de McCartney a Sevilla?

–Se paró en un pueblo de Burgos, Ameyugo, junto al monumento al Pastor. En el camping mandó una postal a Ringo Starr el 11 de noviembre de 1966, aniversario del día del Armisticio. Su madre fue enfermera en la guerra.

–¿Dónde se alojó en Sevilla?

–Hay dos hipótesis. O en el Hotel Madrid, donde se quedaba Brian Epstein, su mánager, cuando venía a la Feria de Abril y a los toros. Iba a las tertulias del hotel Colón. La otra hipótesis es el Cortijo de Gota de Leche.

–Si fueran cuatro evangelistas, ¿quién sería su Mesías?

–Yo creo que Jesús. Lennon se arrepintió de haber dicho que los Beatles eran más famosos que Jesucristo. Al final de su vida se convirtió al cristianismo, con todo lo que criticó a Bob Dylan.

–¿Lenin o Lennon?

–A rockero y rociero sólo les separa una letra.

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