Sevilla

El Metrocentro tardará la mitad que el bus en ir del Prado a Santa Justa

  • Los autobuses de Tussam invierten 24 minutos en realizar el trayecto de 2,8 kilómetros que separa ambos puntos, pero el tranvía lo hará en 10 minutos, según calcula el Consistorio

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El proyecto de ampliación del tranvía a Santa Justa que el Ayuntamientro de Sevilla quiere poner en marcha dentro de tres años (el 1 de diciembre de 2010) se marca como objetivo cubrir en 10 minutos el trayecto entre el Prado y la estación ferroviaria, un tiempo muy corto en relación a los 24 minutos que tarda ahora el autobús.

Según los cálculos efectuados por este periódico, los circulares C-1 y C-2 recorren el mismo trayecto que hará el tranvía (Santa Justa-Kansas City, Luis de Morales, San Francisco Javier, Ramón y Cajal y Prado), con la diferencia de que los vehículos de Tussam invierten el doble de tiempo. Así pues, objetivamente no hay duda de que el nuevo transporte público será más competitivo que el autobús.

Con el problema actual de los embotellamientos, cruzar el eje entre Santa Justa y Nervión en autobús es una tarea que requiere grandes dosis de paciencia. Hasta los ciclistas van más rápido por el carril bici en estas mismas avenidas que los vehículos de Tussam.

La clave del tranvía es que tendrá prioridad en los semáforos y una vía exclusiva de paso, unas ventajas de las que carecen los autobuses de Tussam, sometidos a los mismos atascos que el resto de los vehículos por no tener un carril reservado de paso en los 2,8 kilómetros que separan Santa Justa del Prado, a excepción del paso por la avenida San Francisco Javier, la única zona donde existen separadores de carril bus.

En cuanto a los semáforos, en el trayecto analizado en autobús hay una decena de ellos con los que se topa el conductor en los que la espera no baja de un minuto, un tiempo valioso que se acaba perdiendo.

Otra ventaja del tranvía es que, según el anteproyecto avanzado por el Ayuntamiento, tendrá sólo seis paradas en este tramo, muchas menos de las diez que tienen ahora los autobuses circulares de Tussam en este trayecto. Eso significa que el tranvía realizará la mitad de detenciones y, por tanto, también perderá menos tiempo en la subida y bajada de viajeros. Como sucede ahora en el tramo Prado-Plaza Nueva, los usuarios picarán su bono de transporte en múltiples máquinas canceladoras repartidas por todo el tranvía, en lugar de esperar en cola a pasar por una única máquina junto al conductor, que es el sistema que sigue funcionando en los autobuses urbanos.

Este periódico eligió ayer el circular C-1 de las once y media de la mañana para la comparación de los tiempos de viaje entre el autobús y la futura ampliación del tranvía a Santa Justa. Los mayores obstáculos del recorrido estuvieron en el tráfico lento por Luis de Morales, donde se encuetran dos potentes centros comerciales con aparcamiento, en los parones de los semáforos y en las dificultades para salir de la parada y reincorporarse al tráfico. Estas dificultades provocan que los primeros 11,41 minutos de trayecto se agoten en los pocos metros que separan Santa Justa del centro comercial Nervión Plaza.

La velocidad máxima de la línea se alcanza en la avenida de San Francisco Javier gracias a la presencia de un carril reservado para el transporte público, lo que permite al conductor del C-1 cruzar toda la avenida en dos minutos, según ha podido comprobar este periódico. La subida y bajada de viajeros en las dos paradas de esta avenida (frente a los edificios 1 y 2) se realiza en 10 segundos.

En junio de 2009, un año y medio antes de ampliar el tranvía a Santa Justa, el Ayuntamiento pretende inaugurar al menos el tranvía hasta el apeadero de Renfe de San Bernardo, en la confluencia de Ramón y Cajal con la Enramadilla. Hoy en día este trayecto lo realizan varias líneas de Tussam, entre ellas la 22, que tarda tres minutos en recorrer la distancia desde el Prado: un minuto en rodear el solar y los otros dos en cruzar la avenida y salvar los semáforos.

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