El Museo de Bellas Artes de Sevilla y el Museo del Prado de Madrid, unidos por dos estatuas de Murillo

Curiosidades de Sevilla

Las dos estatuas dedicadas al autor fueron obra del mismo escultor, Sabino Medina, en el siglo XIX.

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La escultura de Murillo de la Plaza del Museo en Sevilla.
La escultura de Murillo de la Plaza del Museo en Sevilla.
B.O.

12 de enero 2023 - 06:00

El Museo del Prado y el Museo de Bellas Artes son dos museos que destacan como unas de las instituciones artísticas más importantes de Madrid y Sevilla, respectivamente. Pero tienen algo más en común y son los monumentos al pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo que se encuentran junto a estos edificios.

Dos Murillos iguales

En Sevilla, la estatua dedicada a Murillo se puede encontrar en la Plaza del Museo, aunque este no iba a ser su emplazamiento original. En un primer momento, cuando se acordó en 1847 levantar el monumento para el pintor sevillano, se consideró colocarlo en la Plaza de Santa Cruz. Fue en esta plaza donde se encontraba previamente la Iglesia de Santa Cruz, donde reposaban los restos de Murillo.

Como se recoge desde la página de Patrimonio de Sevilla, la primera estatua dedicada al pintor se creó como una forma de perpetuar su memoria, un proyecto llevado a cabo por la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría.

El escultor encargado de este monumento fue Sabino Medina, que también haría la réplica (puesto que la escultura original es la sevillana) que se encuentra en Madrid. La estatua de Sevilla sería inaugurada en el 1 de enero de 1864, en conmemoración de la fecha en la que fue bautizado Murillo.

En la capital española, el monumento a Murillo se encuentra en la Plaza de Murillo, junto con la puerta del Museo del Prado que lleva su nombre.

¿Cómo llega el monumento de Murillo hasta Madrid?

Al parecer la segunda estatua fue idea del propio Sabino Medina, quién se lo pidió al Ayuntamiento madrileño en 1861. Esto se debe a que en París se iba a realizar la fundición del bronce de la estatua sevillana y que Medina sabía que podría conseguir una segunda versión por algo más de dinero y que podría ser un buen homenaje al artista por parte de la ciudad en la que se encuentran algunas de las obras más importantes de Murillo, como recoge Jesús Pedro Llorente en su artículo 'Pintura y escultura de Historia: los grandes artistas a las puertas de los museos'.

Esta segunda estatua del pintor sevillano sería inaugurada en el año 1871 por Amadeo de Saboya.

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